¿Quo vadis, paso fino colombiano?

Nuestro amigo Nostradamus nos envía este artículo escrito por Jan Kubesa, criador de caballos de Paso Fino Colombiano en la República de Checa (Czechoslovakia)… en su artículo, Jan expresa lo que es la preocupación de los europeos –y algunos colombianos también– sobre el futuro del Paso Fino Colombiano… les dejo primero mi comentario y a renglón seguido, el artículo completo…

Lo primero que quiero señalar es que Jan expresa con claridad que Paso Fino Colombiano y Paso Fino Puro Puertorriqueño son dos razas distintas “por su evolución, conformación y por la forma como llegan al andar Paso Fino”…

Existe en algunos la noción de que los caballos de la conquista fueron Paso Finos: esto es un disparate mayúsculo…!!! El Paso Fino es un producto del Nuevo Mundo… esto no quita que haya varias razas alrededor del mundo que ejecuten aires similares… pero la noción de “raza” envuelve mucho más que el aire al que se desplazan…

En el caso que nos importa: Paso Fino Colombiano y Paso Fino Puro Puertorriqueño… ambos evolucionan, en una primera instancia, de los caballos traídos por los conquistadores… pero, estos caballos distaban mucho de ser una raza como nosotros lo entendemos hoy en día… sino que era un grupo heterogéneo, mezclado y diverso, donde había algunos que se desplazaban con algún tipo de ambladura… y dije “en una primera instancia” porque a lo largo de 500 años cada una de las dos poblaciones equinas –la de Colombia y la de Puerto Rico– estuvo sujeta a cruces selectivos utilizando mayor o menor consanguinidad para fijar ciertas características… e introduciendo otras mezclas con razas ajenas a la población original… por ejemplo, mientras en Puerto Rico se mezcló muy poco con otras razas… en Colombia hubo periodos donde se mezcló con Andaluces modernos (distintos a los caballo traídos de Andalucía durante la conquista), con Pura Sangres y Cuartos de Milla (cuando se puso de moda el deporte del Polo), etc…

Sencillamente, es imposible que dos poblaciones equinas diferentes e independientes, estén sujetas a diferentes cruces por 500 años y evolucionen en una misma raza… esto, genéticamente, es imposible… pero por interesante que sea este tema, no está directamente relacionado con el artículo de Jan… así que sigamos…

Jan nos dice que “los caballistas europeos no entienden por qué las autoridades estatales colombianas no han declarado al Paso Fino Colombiano como una raza”… esta es una muestra del desconocimiento que existe en Europa –y otras partes del mundo– sobre el Paso Fino Colombiano y su relación con el Caballo Criollo Colombiano… este desconocimiento ha sido difundido y fomentado por la PFHA y el mercado americano… y avalado, hasta cierto punto, por los colombianos… veamos…

El Paso Fino Colombiano es una modalidad dentro de la raza del Caballo Criollo Colombiano… o sea, que no es una raza en sí misma, sino una sub-raza o una de las ramificaciones dentro de una raza más abarcadora… esto tiene otro significado, pues dentro del CCC se acostumbraba –y aún se usa, aunque a menor escala– el cruce entre ejemplares de diferentes modalidades… esto implica que hay ejemplares de Paso Fino Colombiano que llevan sangre de Trochadores y/o Trotones Galoperos…

Otro ejemplo de la confusión lo vemos cuando habla de los prototipos del Paso Fino Colombiano para el mercado europeo y menciona a Resorte III, Resorte IV, Bochica, Rescate, Castellano, Amadeus y a Tupac Amarú… Tupac no era un Paso Fino Colombiano, sino un Trochador Fuera de Concurso… de la misma forma, aunque Jan no lo menciona, en Estados Unidos encontramos personas que se refieren a Don Danilo como “Paso Fino”, cuando en realidad este caballo es el padre de la Trocha Pura Colombiana y un gran influyente en el Trotón Galopero…

En lo personal, no tengo duda de que el Paso Fino Colombiano podría llegar, eventualmente, a convertirse en una raza… pero en la actualidad es una modalidad en evolución… y está muy lejos de convertirse en una raza independiente del CCC…

La base del problema que presenta Jan en su artículo son las dos visiones distintas que existen sobre el Paso Fino Colombiano… por un lado, hay un grupo de caballistas que insisten en un caballo de silla al estilo del Paso Fino Colombiano que existía hace 30 años o más… un caballo mas bien desplazado, cómodo, dócil y con resistencia para el trabajo… un caballo natural, no habilitado… un caballo para disfrutarse como cabalgadura por el solo placer de cabalgar…

Por otra parte, tenemos el Paso Fino Colombiano “Moderno”… un caballo de exhibición… donde se valora la velocidad del ritmo y la colección extrema sobre cualquier otra característica… inclusive, en ocasiones da la apariencia que rapidez y colección están por encima del ritmo mismo del Paso Fino… en este caballo “moderno” no es tan importante la naturalidad, pues hay ayudas en la doma que permiten habilitar los ejemplares… pero, por causa de las ayudas mismas, necesita de un chalán experto para poder mantenerle en el ritmo…

Me da la impresión que estas dos visiones son irreconciliables una con la otra… por un lado unos buscan los atributos que hicieron el Paso Fino Colombiano un caballo importante mundialmente: su capacidad como caballo de silla… mientras otros hablan de “evolución” para justificar el cambio dramático que ha sufrido esta modalidad en los últimos 20 años… Por una parte tenemos un grupo de caballistas románticos, que buscan conservar las características tradicionalmente importantes… y por otro lado, están los intereses económicos de aquellos que ha explotado el gusto americano por un caballo de show…

¿Quién está en lo correcto? En realidad, los dos y ninguno… toda raza –o sub-raza– está en una evolución constante… depende de los criadores y las entidades reguladoras el definir hacia donde se quiere ir… por eso la pregunta de Jan: ¿a dónde vas Paso Fino Colombiano? Y la respuesta, sencilla y llanamente, dependerá de lo que tenga más peso –entiéndase: más demanda– un caballo funcional o un caballo de show…

¿Quo vadis, paso fino colombiano?
Por Jan Kubesa

Estimados amigos caballistas: ¿A dónde vas, Paso Fino Colombiano?, es la pregunta que resume las inquietudes y comentarios que he podido escuchar tanto en Colombia como en Europa.

El panorama caballista en Europa

En Europa, el caballo tradicionalmente era un instrumento para el trabajo pesado en el campo y era un medio de transporte para los soldados hasta hace unos 100 años. En los últimos 50 años surgió la ola de varias disciplinas deportivas, carreras planas, “steeplechase”, salto y “dresura” europea que reclama ser la continuación de la equitación clásica. Los que practican todas estas actividades tienen sus razas preferidas, según las predisposiciones para tal actividad.

Aparte de estos caballistas existe otra cantidad que prefiere otras actividades, más naturales y con cercanía a la naturaleza. Por eso, hace unas dos o tres décadas tuvo gran éxito la importación de caballos norteamericanos –cuarto de milla, paints y appaloosas– por ser caballos naturales, fuertes y resistentes, ideales para cabalgar sin importar el terreno, ni lo largo del viaje.

Lo que esperan, y siguen buscando muchos caballistas europeos, es un caballo de verdad natural, práctico, para la familia, de buen carácter para confiarle en cualquier circunstancia, que lo pueda montar cualquiera persona de la familia, que sea resistente a cabalgadas prolongadas y lo más cómodo posible.

Si partimos de lo que afirman los caballistas colombianos –que el Paso Fino Colombiano es el mejor caballo de silla del mundo– y del concepto de caballo de silla como: “Un caballo que cumple con su función elemental de transportar al hombre para cubrir grandes distancias más rápido que a pie, que ayuda al hombre a realizar los trabajos del campo como cualquier otra raza de una manera más suave en comparación con otras razas equinas y que pueda ser montado por cualquier persona”, es fácil concluir que el Paso Fino Colombiano representa la mejor opción para los caballistas europeos.

Muy pocos tienen Paso Fino Colombiano y contados en los dedos de una mano lo evalúan y lo entienden. Los interesados preguntan: ¿realmente existe la raza Paso Fino Colombiano?

Eso tiene sus razones:

Desconocimiento de la raza Paso Fino Colombiano

Ese desconocimiento tiene dos motivos:

Hay muy poca información en los libros de caballos sobre Paso Fino Colombiano, ya que la mayoría son de origen inglés o alemán. Además, usan como recursos las informaciones incorrectas y confusas de Estados Unidos. Existen dos razas equinas “Paso Fino Colombiano y Paso Fino Portorriqueño” distintas por su evolución, conformación y por la forma como llegan al andar Paso Fino.

Nivel económico: con la masiva propaganda de la mezcla de caballos bajo el nombre de Paso Fino registrados en la PFHA, crean la falsa imagen de que son los dueños de este tipo de caballos. Sin saber que existe Paso Fino Colombiano, los caballistas de Europa se dejan convencer y compran unos caballos de dudosa calidad, mestizos y pintos.

El mercado que más crece y que más potencial tiene para el futuro es de caballo hobby para las familias.

Esta situación es muy positiva para el caballo criollo colombiano que puede cumplir con estas expectativas y satisfacer a los caballistas europeos. Por eso, sería muy recomendable que los criadores colombianos actuaran rápidamente para organizar una propaganda fuerte y masiva de sus caballos en Europa y distinguirlos de las demás razas por laterales.

El Paso Fino Colombiano no ha sido declarado formal y oficialmente como una raza equina aunque indiscutiblemente existe: los caballistas europeos no entienden por qué las autoridades estatales colombianas no han declarado al Paso Fino Colombiano como una raza. Declarar una raza propia es un asunto autónomo, de la soberanía de cada país. Indudablemente, el Paso Fino Colombiano transmite sus características básicas a las nuevas generaciones. No entendemos cómo no ha sido declarado una raza.

No existe estándar escrito oficial de la raza: es otro hecho que no entiende el mundo Europeo, ya que todas las especies tienen descritas por lo menos sus características más importantes para mantenerlas e identificar las razas fácilmente. Para proteger con eficacia a la raza colombiana sería clave declarar los registros y las genotipificaciones del archivo de Fedequinas y sus asociaciones como los únicos válidos.

En la actualidad, hay un evidente riesgo para el Paso Fino Colombiano, ya que podrían cruzarse con mestizos criados en otros países, que si bien los registran como Paso Fino, evidentemente que no lo son. Por eso, Fedequinas no puede aceptar los registros de Paso Fino expedidos en otros países y por otras organizaciones.

La poca publicidad de Paso Fino Colombiano en Europa

No hay ninguna publicidad sobre la raza. Ni las entidades caballistas colombianas, ni los criadores han desarrollado estrategias publicitarias. Las únicas presentaciones de la raza Paso Fino Colombiano y los seminarios los hicimos en nuestro país. Sería importante que Fedequinas promocionara el Paso Fino y las otras modalidades colombianas en Europa.

El transporte directo Colombia – Europa

Un obstáculo serio para el comercio de los equinos colombianos hacia Europa es el transporte. La Comunidad Europea, lamentablemente, no permite el transporte directo entre Colombia y Europa. Los que quieran comprar caballos en Colombia tienen que someterse a unos trámites complicados, costosos y largos. El transporte aéreo de un solo caballo de Colombia a la Comunidad Europea vale alrededor de USD$20.000 y los caballos colombianos tienen que pasar cuarentena en otros países para poder ser transportados a Europa. Es decir, una cuarentena de exportación en Colombia, transporte aéreo a otro país, otra cuarentena allí y otro transporte aéreo al país europeo. Además de los altos costos económicos, los riesgos son elevados. Sería muy útil que las autoridades colombianas, el ICA o el Ministerio de Agricultura hicieran algo para abrir los mercados y promover estos magníficos animales en el mundo.

Preguntas y dudas concretas de interesados europeos

A pesar de los inconvenientes, gracias al esfuerzo de algunos caballistas europeos y de sus amigos colombianos se ha despertado el interés por el Paso Fino Colombiano. Toca subrayar su interés primordial por encontrar caballos útiles, que sean prácticos y eficientes como medio de transporte. Igualmente, que tengan un andar natural, que se puedan montar sin necesidad de cambios artificiales. Por otro lado, los europeos manifestaron su fuerte descontento con la presentación de Símbolo del Besilu en la Copa América 2000, con su cuello deformado y andar artificial recortado y descoordinado. Igualmente, a Joyero III lo presentan como una caricatura de Paso Fino Colombiano, en contra de la naturalidad del caballo.

En cambio, a los Europeos les causó muchísimo interés la información sobre el viaje de 965 km realizado en 8 días por Guillermo Londoño –con finos y trochadores–. Eso despertó mucha admiración en los caballistas europeos y para ellos es una referencia mucho más importante que la artificialidad vista en las pistas. En los seminarios de Paso Fino Colombiano que hemos realizado, el concepto de los caballistas era unánime: muchísimo aprecio y admiración por lo que mostraban Resorte III, Resorte IV –derrotando a Bochica en Medellín en 1984–, Rescate con Óscar Cardona, el duelo entre Castellano y Amadeus en Manizales en los 80, las presentaciones de Tupac Amarú con Ítor Montero.

Varios conceptos de caballos de paso

En el caso del paso peruano, el énfasis se pone en la utilidad del caballo como medio de transporte. Tiene que cumplir con dos características básicas: cubrir eficazmente el terreno y ofrecer comodidad a su jinete. No existe ninguna tendencia para recortar artificialmente el paso peruano.

El Paso Fino Colombiano tradicionalmente fue un caballo eficaz y cómodo, sus criadores han sido capaces de criar el caballo más suave del mundo debido a que puede ejecutar el paso fino isocrónico.

Puerto Rico es una isla pequeña (solamente 180 x 64 km), con distancias cortas y sus montañas no se pueden comparar con las de los Andes. Por eso, allí evolucionó otra raza de caballos, diseñados para recorrer distancias relativamente cortas y más que un caballo útil, los criadores buscaron vistosidad en las exposiciones. Por eso, son ejemplares de show.

Existe el consenso general de que el mejor caballo de silla es el colombiano. Al problema que está afectando su cría y su uso contribuyó el hecho de que, junto con su caballo, los caballistas colombianos lamentablemente no exportaron también su cultura caballista, su chalanería, su forma de adiestrar, montar y presentar sus caballos.

Estas son preguntas y comentarios que comúnmente salen debido a informaciones provenientes de internet y a videos de Estados Unidos

a) Utilidad: para que un caballo de silla pueda ser considerado útil debe transportar a su jinete a una velocidad razonable, aproximadamente a 12 km por hora, que equivale al trote lento de la mayoría de las razas equinas. El caballo debería cubrir distancias de 50-60 km por día.

b) Tamaño adecuado

c) Rapidez de cadencia

d) Magnitud de desplazamiento

e) Naturalidad de movimiento: se ven muchos caballos con movimientos artificiales, sin equilibrio, fuera de la modalidad y sin naturalidad.

f) Forma de montar: muchos jinetes se sientan de una forma incómoda y absurda. Algunos lo hacen casi sobre el cuello del caballo e inclinados hacia las orejas del ejemplar. Otros se inclinan hacia atrás con sus piernas tensas y estiradas bajo la mandíbula inferior del caballo.

g) La forma de juzgar y evaluar los caballos: despiertan mucha curiosidad los parámetros de juzgamiento y la relevancia de las pruebas individuales, ya que pareciera más importante la velocidad de la cadencia sobre cualquier otra característica.

Forma de montar: Lo más importante es hacerlo de una forma natural, cómoda para el jinete y para el caballo. Para sentarse bien, hay que ubicar la silla en el lugar correcto. Generalmente, la silla debe ser sencilla, plana, para así distribuir el peso del jinete uniformemente, disminuyendo la presión del lomo del caballo por cm cuadrado.

Silla correcta donde el centro de gravedad del jinete está aproximadamente en la mitad de la silla. El hombro, la cadera y el tobillo están en una línea vertical recta, en equilibrio Silla de diseño incorrecto que traslada el centro de gravedad del jinete atrás por unos 10 cm. Concentra el peso del jinete en un área muy limitada, que afecta negativamente sobre todo parte de los riñones, puede afectar la salud del caballo en corto tiempo.

Correcto Malo – Para que la silla cumpla con su propósito primordial y no maltrate al caballo, ni limite su movimiento, y suministre comodidad al jinete, hay que buscar el sitio correcto para que no haga presión sobre las escápulas y no las limite en el movimiento, pues negativamente afecta la marcha del caballo.

La forma de juzgar y evaluar los caballos

Recuerdo una de las conversaciones con mi profesor de chalanería colombiana hace unos 8 años. Me dijo: “Usted debe escoger si quiere un caballo para cabalgar por el campo o de competiciones”. Yo no le entendí, ya que estaba convencido de que el propósito de los juzgamientos en las exposiciones era el de escoger el mejor caballo de silla. Mi profesor entonces sabía lo que yo no sospechaba: hay tendencias por juzgar lo aplaudido y no necesariamente al caballo de silla. Sigo convencido que lo más importante es la utilidad del caballo, no el show, y que los criterios deben ser fijados en esta perspectiva.

Competencias y reglamentos de Fedequinas

El juzgamiento de competencias de Fedequinas es más amplio que el de la equitación clásica, ya que se evalúan tres características: el fenotipo (heredado y transmisible a futuras generaciones), el adiestramiento (agregado por el humano y no transmisible a la descendencia) y los movimientos (el resultado del fenotipo y la influencia humana). Su objetivo es escoger el ejemplar que mejor reúna todas las calidades que debe tener el caballo de silla. La tarea no es fácil ya que se debe mantener el equilibrio sin dejar de prevalecer una característica sobre las otras. Es mucho más fácil escoger el caballo de mejor fenotipo (información importantísima para escoger al reproductor) o el caballo de mejor rienda y movimientos (mejor adiestramiento y aplauso para el chalán). Por ejemplo, un caballo de excelente fenotipo que predilecta muy buenos movimientos pero mal adiestrado, resulta con mala rienda y mal movimiento, mientras que el caballo de regular fenotipo, pero muy bien adiestrado y muy bien montado resulta con mejor movimiento.

Errores comunes

La magnitud del paso de caballo está básicamente indicada por el ángulo de la escápula. A los que dicen que ya logran tener potros que al nacer tienen la capacidad de hacer solamente pasos corticos se les puede contestar que eso no es una evolución del paso fino, sino la degeneración del mismo.

Si la meta es tener el caballo que menos avanza y con la mayor cadencia posible, hay dos formas de tratar de conseguirla:

– Seguir abusando de los caballos actuales en el adiestramiento contra su conformación y naturalidad, obteniendo caballos artificiales, fuera de su modalidad, sin educación ecuestre y de puro circo.

– Por la presión de selección genética disminuir la alzada de Paso Fino, ya que los ejemplares pequeños, según las leyes físicas, desarrollan una cadencia más rápida, y aumentar el ángulo del omoplato para que el caballo pueda hacer solamente pasos muy cortos.

Aunque así se llegará a aumentar la cadencia y parquear al caballo, ¿dónde terminaría esto?

Tendríamos caballitos vibradores de 120 cm de alzada con capacidad de dar pasos de 10 cm. Eso es un callejón sin salida.

Los caballos no evolucionan para no poder desplazarse. Es difícil imaginar la era de oro del mejor caballo de silla para ser convertido dentro de dos o tres décadas en un caballo de circo inútil.

En otro lado tenemos el concepto tradicional de caballo de silla útil: de buena estatura, que mantiene la proporción con el jinete, iniciado después de que finalice su desarrollo físico, terminado y adiestrado gradualmente –sin forzarlo demasiado– conservando su salud, sin operaciones innecesarias, con movimientos naturales, brioso y alegre, que cubre eficazmente el terreno, quietud de anca, con los jinetes sentados naturalmente y en equilibrio con el caballo, con buen rienda y la comodidad que solo ofrece el Paso Fino Colombiano.

Observando lo que está sucediendo con estos dos conceptos y dos tendencias en el mundo fino, es importante que nos preguntemos –teniendo en cuenta la próxima Mundial que indudablemente influirá en el futuro y con la posibilidad de atraer a caballistas europeos– ¿a dónde vas Paso Fino Colombiano?

14 Responses to ¿Quo vadis, paso fino colombiano?

  1. Romualdo September 20, 2010 at 5:19 pm #

    Se me quedaron dos cosas que quería comentar…

    Sobre la falta de unos estándares de la raza… eso es de esperarse, pues al no ser una raza no está propiamente definida como tal… pero el problema es más grave de lo que parece, pues en lugar de tener un estándar propio, el Paso Fino Colombiano utiliza (al menos en EU, que a su vez influencia el mercado internacional) el estándar de la PFHA… que a sus vez está basado en el Paso Fino Puro Puertorriqueño… si a esto le sumas la velocidad y colección como requisitos primarios… y le restas la naturalidad y sostenimiento como características indispensables… te encuentras con la realidad de las pistas internacionales…

    También quería dejarles dos temas en el foro SusCaballos.com… el primero solamente tiene unos pocos comentarios felicitando a Jan por su escrito… el segundo habla de la velocidad del ritmo en el Paso Fino Colombiano y llegan a mencionar el artículo de Jan (con algunas visones encontradas en este)… merece la pena leer la opinión de los colombianos pues, al fin y a la postre, el Paso Fino Colombiano le pertenece a ellos y son ellos los que deben decidir hacia donde se dirige…

    ¿Quo vadis, paso fino colombiano?
    “Velocidad del ritmo” ???

  2. Romualdo September 20, 2010 at 5:48 pm #

    Nostradamus… no creo que la situación que describa Jan sea análoga a lo que ha sucedido y sucede en el Purismo…

    Fíjate… en el caso de Paso Fino Colombiano tenemos una sobre-valoración de la velocidad excesiva y colección extrema… por un lado, estas dos características surgen del deseo de complacer el mercado americano… y en lugar de andar el camino largo de los cruces selectivos, se ha querido atrechar utilizando la mezcla con animales de Trocha… lo que ha traído como consecuencia la pérdida de naturalidad y sostenimiento en el aire del Paso Fino… por eso vemos tantos ejemplares excusados por estar fuera de la modalidad…

    Si el mercado colombiano hubiera mantenido el ritmo como primera condición para que un Paso Fino fuera considerado Paso Fino, hubieran tenido que descartar animales que pertenecen a los grandes intereses económicos… así que, en lugar de descartarlos, se endiosaron por su velocidad y su colección… y se convirtieron en los sementales y yeguas de recría del Paso Fino Colombiano Moderno… obviamente, en deterioro de las características idóneas del verdadero Paso Fino, como tú y yo lo entendemos…

    Jan menciona que en este afán de seguir aumentando la velocidad y la colección, se ha degenerado en los fenotipos… pues los animales más propensos a ser rápidos y cortos, son los que muestran problemas en las angulaciones… claro, esto desde su perspectiva de un caballo de silla más desplazado y relajado en su andar…

    En el caso del Purismo… es cierto que nuestro caballo ha degenerado en su fenotipo… perdiendo tamaño, alzada, brío, etc… pero esto no se debe a buscar unas características ajenas a nuestra raza… sino al uso desmedido e irresponsable del inbreeding…

    Claro, nuestra situación hasta cierto punto es justificable… pues gracias a los cruces con los caballos Colombianos, perdimos muchas de las líneas importantes y la mayoría de los mejores vientres… aún así, si has tenido la oportunidad de ver alguna competencia Purista en los últimos años, encuentro que la raza ha ido mejorando… a paso lento, pero constante…

    No obstante… el Pursimo tiene que estar atento a no dejarse llevar por la “moda colombiana”… manteniendo siempre la naturalidad y el sostenimiento como características indispensables de la raza…

  3. caney September 26, 2010 at 2:10 am #

    no inviertas mas tiempo en discusiones de razas ajenas a la nuestra te necesitamos aca mejor saca esos videos que debes tener de caballos sobresalientes en el pasado para que lqgente se enamore de nuestra raza te felicito la yegua lucio al cien mejoraremos en el coleo
    suerte
    javier

    • Romualdo September 26, 2010 at 10:24 am #

      Caney… es necesario hablar del Paso Fino Colombiano para aclarar los conceptos porque, lamentablemente, algunos Puristas miran a esta “raza” como el norte a seguir… y artículos como el de Jan, donde cuestiona con argumentos racionales la ruta que han escogido los colombianos nos ayuda -o debería ayudarnos- a repensar lo qué hacemos o hacia dónde vamos en el Purismo…

      Acabo de recibir un email del Lcdo Eduardo Quijano reaccionando al artículo de Jan… esta noche lo voy a postear como un artículo nuevo…

      Romualdo

      PD- Gracias por el comentario sobre la potranca… y eso, que todavía no está dando todo lo que puede dar…

  4. Ernesto Arango Vieira October 3, 2010 at 10:16 pm #

    Respetados foristas, ya aqui en Colombia se han hecho y juzgado exposiciones de caballo de paso fino funcional, por el hecho de que los mercaderes del caballo han desvirtuado el verdadero caballo de paso, en el que cualquiera puede montar, no bota el paso, camina por terrenos abruptos, es util y funcional, antiguamente cuando el caballo se afinaba tanto que ya tropezaba al sacarlo a un camino por su falta de levante de extremidades, los viejos cruzaban con trochadores o trotones, lo cual hoy esta prohibido, el famoso resorte IV es un ejemplo de lo expuesto, su madre era trochadora, miren los videos, como levanta sus extremidades, cosa que no hacen los campeones de hoy, los criadores se dejaron llevar por la moda y exigencia de los americanos, pero todavia hay criadores concientes que conservan estas lineas de caballos como se demostro en la exposicion juzgada en Medellin de caballos de paso fino funcional. Sobre el origen miren y lean la historia del caballo Losino, que ya esta en vias de extincion en la peninsula iberica.

    • Romualdo October 3, 2010 at 10:56 pm #

      Estimado Ernesto…

      Primero que todo, muchas gracias por su visita a nuestro blog y su valioso comentario…

      Como usted, reconozco que hay criadores colombianos que aprecian las cualidades del CCC como un excelente caballo de silla… lamentablemente, los grandes intereses, lo que quieren mercadear es el caballo de show… lo hicieron en Estados Unidos… y pretenden hacer lo mismo en Europa… al comienzo, el mercado americano buscaba caballos funcionales… pero una vez comenzaron las exhibiciones… y los grandes mercaderes se hicieron cargo de la promoción y variaron el “gusto” del mercado… eso aún no ha ocurrido en Europa por personas como Jan Kubesa, que tienen una clara noción de lo que quieren…

      De nuevo, muchas gracias por su visita…

      Romualdo

  5. CANEY November 25, 2010 at 3:10 am #

    YA KE NOSTRAGAMUS NO PIERDE ME GUSTARIA UN CABALLO DE PASO DE SU PREDILECCION PARA SABER POR DONDE VAMOS ESTO ES COSA DE ROMUALDO DUENO DEL FORO PUES EL ENTIENDE DEBEMOS ESCUCHARLOS

  6. Nostradamus December 9, 2010 at 9:40 pm #

    Caneyo te recomiendo veas estos videos que te podrian ampliar tu vasto conocimientos sobre caballos y puedas notar las enormes diferencias que exixsten entre los diferentes andares que ejecutan los caballos descendientes de los nuestros desde el siglo 16 y despues refrescado en los anos 50′.No tenemos que discutir solo aprender de la historia y si entiendes que lo has hecho bien con tus ejemplares felicidades! Si no estas conforme debemos unirnos todos los interesados en como mejorar lo que consideramos indeseable.
    No te complasco en cuanto a que yo discuta contigo mis gustos pues creo que con mencionarte un solo ejemplar estaras acorde conmigo de que el mejor caballo que existe en Puerto Rico se llama “EL MIO” .patiendo de este se pueden enumerar “LOS OTROS”

    Que creen los demas foristas?
    Por favor vean esto en forma objetiva
    El SR Hostos Gallardo me regalo sus videos de Paso Fino Puertorriqueno
    pero le di mi palabra de no utilisarlos publicamente y yo honro la palabra empenada.

    Como sabran estos fueron creados por Colombianos pero no se separaron mucho de lo veridico y ademas expresan sus puntos de vista colectivos que siempre es bueno conocer. Aso que hago “COPY y “PASTE” a pesar de que te molesta que traiga escritos y trabajo hecho por otros .La humanidad no habria desarrollado la cultura que tiene a no ser por los libros y demas medios de comunicacion.

    Espero los disfrutes .
    Jose Figueroa
    http://www.youtube.com/watch?v=5ONhN68v4jk
    http://www.youtube.com/watch?v=k0ESOCHdeeA
    http://www.youtube.com/watch?v=yRD-4ieckqo
    http://www.youtube.com/watch?v=yRD-4ieckqo
    http://www.youtube.com/watch?v=4bY1luvecVc

  7. nostradamus January 13, 2011 at 5:15 pm #

    REFLEXIONANDO SOBRE LOS GRADOS DE SANGRE EN LA FORMACION DE NUEVAS RAZAS EQUINAS.

    Ing. Guido Seravalli Bravo. MSc.

    Juez y consultor internacional.

    Este fascinante pero profundo tema técnico, debe ser abordado con seriedad, conocimiento y responsabilidad. Existe en la actualidad, un interesante debate en ciertas esferas de criadores y técnicos sobre la importancia o no de formar nuevas razas equinas, bajo el precepto zootécnico de los “grados de sangre”, concretamente con el binomio algebraico prefijado de 5/8 raza A y 3/8 raza B, tan misteriosamente exitoso en los bovinos.

    En el mundo hay más de 300 razas y eco tipos de caballos, todas con morfologías especificas adaptadas a las diversas finalidades y condiciones ambientales del planeta. Todas ellas a pesar de sus a veces grandes diferencias, siguieron caminos semejantes. El proceso de formación de nuevas razas esta compuesta de 2 fases: la primera es la fase de cruzamiento y la segunda la endogámica o de consanguinidad, en ambas se utiliza constantemente la selección morfo funcional de acuerdo con los estándares de la raza en formación contenidos en el Patrón Racial del Stud Book respectivo.

    En el siglo XX en los Estados Unidos, se formo la primera “raza animal sintética”, fue la raza Santa Gertrudis, una raza de bovinos para la producción de carne tropical, en la que se fundieron las características productivas del ganado europeo (Bos taurus) con las de fortaleza y rusticidad de las razas cebuinas (Bos indicus). Este trabajo fue realizado en el King Ranch, usando 2 razas progenitoras: el Short horn y el Brahman, 5/8 del primero con 3/8 del segundo, o sea un bimestizo. Hasta entonces nunca se habían utilizado estos grados de sangre para formar ninguna raza en el mundo; este trabajo genético dio resultados positivos, siendo utilizado hasta el día de hoy para formar un sinnúmero de razas bovinas “bimestizas o sintéticas”.

    Sin embargo las leyes genéticas involucradas en dicho proceso, obedecen a los preceptos de la genética cuantitativa y de poblaciones, las cuales estudian la herencia, genes e interacciones de aquellas características que son cuantificables, como litros de leche /día, Kg. de ganancia peso/día, altura, largo corporal, circunferencia de caña, ciclo de batidas o velocidad, etc. En ellas intervienen múltiples genes, no solo un par de alelos como sucede en los caracteres Mendelianos. Además de que dichas características presentaban en general valores medios y altos de Heredabilidad.

    En el caso de las razas equinas de silla, tal es el caso del caballos Iberoamericano y otras, todas las características relacionadas con su mecánica de desplazamiento, obedecen a una compleja e incuantificable interacción genética – ambiental. Por lo que resulta bastante aventurado predestinar la formación de la “raza del futuro”, a ciertos grados de sangre prefijados aleatoriamente. De aquí se infiere la enorme importancia de los procesos y criterios de selección en esta etapa fundacional en que se encuentran las poblaciones mestizas.

    La presión de selección vía estándar racial, tanto para los atributos morfo anatómicos como para los funcionales, debe ser aplicada cuidadosamente generación tras generación. Es de imperiosa necesidad iniciar las valoraciones en la población reproductivamente activa del Registro Genealógico. Así mismo dentro de unos pocos años, se deberá cerrar el libro de fundación para pasar a la segunda fase, que como se dijo, es la etapa de fijación de características, lo que solo se consigue a través de la cuidadosa aplicación de la

    consanguinidad, potencializando el uso de los sementales elites de dichas poblaciones, pero muy minuciosamente seleccionados.

    Esta etapa deberá iniciarse cuando se tenga un número de hembras en edad de reproducción (población efectiva), suficientemente numeroso como para garantizar la variabilidad genética necesaria para lograr el proceso genético deseado por generación. Otra estrategia que ayudaría en este largo pero gratificante proceso de consolidación es la de establecer listas de sementales selectos de acuerdo exclusivamente a sus progenies, esto potencializaría su uso reproductivo aumentando en la población la frecuencia génica de sus alelos.

    Los actuales descubrimiento de los Genomas Humano y Equino, nos abre toda una caja de Pandora, ojala y sepamos utilizarla adecuadamente para la preservación y mejora genética del caballo moderno o Equus caballus.

    Una vez cerrada la Fundación, con unas 4 generaciones más (G 4), si se han seguido los pasos correctamente, estaríamos entonces ante una verdadera raza de silla del futuro; por ejemplo EL CABALLO DE RAZA IBEROAMERICANA. Finalmente, no debemos pretender resultados brillantes a corto plazo, pues estos frecuentemente no son sostenibles en el tiempo ni garantes de la perpetuidad de ninguna población.

    No podemos lograr tal desafió sin trabajar en equipo, deponiendo aquellos intereses personales para anteponer los nacionales, esto presupone cabalgar juntos a lomo de una misma opinión para el beneficio común…

    Buena suerte.

    • Romualdo January 13, 2011 at 6:03 pm #

      Siguiendo el mismo ejemplo… el supuesto caballo Iberoamericano sería el equivalente a la Santa Gertrudis… un “bimestizo” producido a raíz de razas existentes y definidas como el Criollo Colombiano y el PF Puro Puertorriqueño… que estos, a su vez, serían el equivalente a el Short Horn y Brahman sobre los cuales se formó el Santa Gertrudis…

      En los perros hay un cruce de Poodle y Cocker Spaniel que se llama Cockapoo… mi vecino tiene una hembra de estas y es una “satita” muy mona… porque no es ni Poodle ni Cocker… tal vez algún día, si siguen cruzándolos entre sí, lleguen a crear una raza… pero será otra cosa distinta…

      Lo mismo sucede con el supuesto caballo Iberoamericano… los cruces que existen son caballos mediasangres o mestizos o satos… y no pertenecen a ninguna raza… tal vez en un futuro, si los siguen cruzando entre sí, puede que logren formar el tal llamado Caballo de Paso de las Américas o el Iberoamericano o como quieran ponerle por nombre… pero los Criollos Colombianos seguirán siendo Criollos Colombianos… y los Paso Fino Puros Puertorriqueños seguirán siendo Paso Fino Puros Puertorriqueños…

  8. nostradamus January 13, 2011 at 10:43 pm #

    CRITERIOS Y METODOLOGIAS PARA

    EL JUZGAMIENTO MORFOLÓGICO Y FUNCIONAL DE EQUINOS

    Ing. Guido Seravalli Bravo MSc.

    Juez y consultor internacional

    gsbravo@yahoo.com

    La técnica, ciencia – arte de juzgar y evaluar la apariencia externa o fenotipo de los animales domésticos, data ya de varios siglos de existencia desde su creación en Gran Bretaña.

    Lo que se ha hecho, es mejorar las metodologías y técnicas para aumentar de alguna manera, la exactitud y acierto en los fallos de los jueces, haciéndole los ajustes a las diversas variables ambientales que tanto afectan la manifestación fenotípica de los genes. el principio técnico de los juzgamientos equinos, fue fundamentado por la Ingeniería en Producción Animal conocida también como Zootecnia o Animal Science en los países anglosajones; es la ciencia agropecuaria encargada entre otras cosas de estudiar la ezoognosia de los animales, palabra de origen griego : ex: fuera – zoo: animal – gnosis: conocimiento

    Dicha Ezoognosia se encarga de evaluar la morfología de los animales, correlacionándola con sus aptitudes bioeconómicas y funcionales, muchas de las cuales presentan valores medios y altos de Heredabilidad y Repetibilidad (la mayoría de las características morfo-anatómicas, fisiológicas y de temperamento), así como en sus Correlaciones genéticas y fenotípicas. Sabiéndose que los parámetros reproductivos y de movimientos presentan bajos valores en su probabilidad de transmisión genética, siendo influenciados más por el entorno ambiental; lo que nos permite modificarlos en cierta medida atraves de paquetes técnicos de manejo integral, doma, etc.

    Para el completo dominio de esta ciencia-arte, es necesario poseer amplios conocimientos en anatomía, fisiología, genética, endocrinología, etología, nutrición y reproducción. Sin embargo existen algunas personas que aunque carentes de una sólida formación profesional, poseen una buena habilidad para evaluar el Exterior Animal en determinadas especies y razas, debido a una natural aptitud y vasta experiencia en la crianza, ahora no hay duda que la especialización profesional continua siendo obligante si se desea obtener veredictos adecuados en los juzgamientos más complicados y difíciles.

    El moderno juzgamiento animal correctamente utilizado, es una buena herramienta para auxiliar los procesos de selección morfo-funcional, complementando de cierta manera a los postulados de la genética aditiva, cuantitativa, molecular y de poblaciones, nunca sustituyéndolos; ya que no es más que la búsqueda del Balance Total, entre el morfotipo o biotipo ideal de la raza, la funcionalidad y su eficiencia; buscando siempre los individuos más correctos dentro de las clases del juzgamiento, aunque no siempre sean los más “llamativos”.

    Cabe mencionar, que la mayoría de las razas equinas se fraguaron sobre la base de la evaluación y presión de selección de los parámetros morfo – funcionales en cada generación, a través de metodologías técnicas de juzgamiento, aplicadas desde mucho antes de los conocimientos modernos de la genética actual.

    Por otro lado y en definitiva, la apreciación del fenotipo por parte de un juez, no tiene siempre la exactitud de un cálculo matemático, estando siempre matizada de cierta subjetividad y criterio personal, así como del desconocimiento de las fuerzas ambientales involucradas en la forja de determinado fenotipo. He aquí la gran importancia de crear dentro de cada asociación de raza, colegios de jueces con normas y criterios muy claramente estandarizados (unificados); solo así y con la ayuda de datos zootécnicos (zoometría, etc.), los laudos en juzgamientos dentro y fuera de pistas, servirán de norte y guía a los criadores de la raza, de lo contrario los llevaran a la oscuridad, incertidumbre y fracaso. Las exposiciones nunca deben convertirse en un fin en si mismas, sino tan solo deben verse como un medio de medir las tendencias en una determinada población animal, tanto en lo técnico como en lo comercial.

    Los juzgamientos en exposiciones encierran gran responsabilidad, pues los veredictos del juez (s) suelen servir de “orientación o confusión” para los criadores sobre el morfotipo de la raza, biotipo o Norte a seguir y por ende cuales reproductores utilizar. Además de lo antes expuesto, el juez tiene la obligación ética y profesional de transferir todos sus conocimientos técnicos a la heterogénea platea, en beneficio de la ganadería de un país, tornándose el juzgamiento en un evento didáctico y de transferencia tecnológica, desde luego que esto dependerá de la solvencia técnica del citado profesional (juez).

    Existe otro trasfondo, ya que los machos y hembras campeones, pasan a valer cantidades de dinero muy superiores al resto y lo que es más delicado, los garañones potencializan su utilización reproductiva aumentando su transferencia de genes dentro de la población, sea vía monta natural o inseminación artificial, así mismo las yeguas con la creciente técnica de transferencia embrionaria; con las implicancias genéticas del caso.

    Existen ciertas características comunes entre los jueces de mayor prestigio internacional, entre ellas encontramos:


    Conocimientos técnicos profundos de las especies, razas y/o biotipos a juzgar:

    El juez debe dominar todas las ramas técnico-científicas ya citadas, además de los patrones raciales y morfotipos a seleccionar en cada raza, además conocimientos etnológicos de las razas son de gran importancia y contribuye a la toma acertada de decisiones. Por otro lado el dominio de los parámetros zoometricos es fundamental, así como la adecuada ponderación de las diversas características de importancia racial, estructural, funcional y reproductiva.

    El juzgamiento debe tener una trayectoria lineal de principio a fin, sin quiebra del criterio. Todo juez debe dar una sólida argumentación técnica en cada veredicto, con lo que alcanzara el respeto del público, mismo que no lo compartan.


    Capacidad de observación analítica:

    Un importante porcentaje de los errores cometidos en un juzgamiento, provienen de un desordenado y deficiente proceso de observación. Esta habilidad puede desarrollarse con el debido entrenamiento y la adecuada capacitación.


    Buen juicio y criterio:

    Son quizás, las cualidades más difíciles de desarrollar y en donde la experiencia juega un papel determinante. El juez debe tener la capacidad de ponderar adecuadamente tanto los atributos como los defectos, imprimiendo a sus laudos una buena dosis de sentido común, buen censo y respeto. Esto se logra al darle el valor técnico real, práctico, funcional y objetivo a cada uno de los parámetros morfoanatomicos y mecánicos involucrados. Las características deseables deben ser más exaltadas que los defectos durante la argumentación.

    Coraje y honestidad:

    Sin estas cualidades todas las anteriores son inútiles. Son el coraje y la honestidad necesarios para sustentar y exponer un determinado veredicto, de nada serviría el conocimiento técnico, el análisis sistemático, ni el buen juicio y criterio, sin ellas dos.

    El juez no debe preocuparse con asuntos de índole comercial, de procedencia o políticos, debiendo mantener su entereza, ética y moral. Un buen juez debe dar sus fallos con firmeza, argumentación sólida y claridad absoluta, pero con respeto tanto por el animal como por el criador y raza.

    El tacto y el sentido común deben acompañar cada comentario. Debemos recordar que siempre: “juzgar es más fácil que criar”. Otra consideración a tener durante las competencias, es que los veredictos deben ser sustentados exclusivamente en lo que el juez observe durante el tiempo de cada competencia, pues el juzgamiento es en ese momento, no en el pasado ni futuro de un animal, sino en el presente del laudo; las predicciones mentales que el juez elabore sobre el futuro de los animales, deben ser herramientas para una mejor decisión, pero nunca para justificar un fallo; ya que el futuro es completamente incierto y el pasado es etapa superada. El juez experimentado es cauto a la hora de la argumentación, exaltando las virtudes más que los defectos, esto en la medida de lo posible.

    Son varios los métodos de juzgamiento equino hoy existentes, dependiendo básicamente del fin de la evaluación (morfología, funcionalidad, performance, compra, venta, etc.). Los tres más comunes son: método Individual, Comparativo y método de Datos con Experimentación.

    Es crucial tener siempre presente, que la apariencia física externa o fenotipo de un potro (a), no esta determinada exclusivamente por su genotipo (genes heredados de sus progenitores), sino que además es dependiente de las diversas interacciones entre ellos y las variables ambientales, tales como época de nacimiento, edad de la madre, nutrición, manejo, estado zoosanitario, calidad y métodos de doma, entrenamiento, etc.

    Lo anterior es para subrayar, que no se debe afirmar que un caballo con mejor calidad zootécnica (fenotipo) que otros, sea necesariamente superior también en términos genéticos (genotípicos), podría serlo o no; ya que dicha superioridad puede deberse a mejores condiciones ambientales a lo largo de su vida, potencializandose la máxima expresión de su “inferior” genotipo. Todo esto debe ser permanentemente considerado tanto por los criadores al hacer selección en sus cuadras y corrales, como por los jueces en las pistas de calificaciones. He aquí la gran importancia de que los criadores y asociaciones lleven archivos de datos cuantitativos técnicos, conteniendo información sobre los principales sucesos en la vida de sus animales así como datos zoométricos.

    1.
    Método individual:

    Consiste en el examen minucioso e individual de las diversa regiones anatómicas de un caballo, su funcionalidad y proporcionalidad con el resto del cuerpo, además de sus características zoometricas y grados de angulacion; comparando cada una de ellas con lo descrito en el estándar de su raza como ideal, permitido y desclasificante, ósea que es una comparación de tipo vertical. Además aquellas características raciales y de la biomecánica natural, deben ser claramente ponderadas, tanto en razas establecidas como en las nuevas. El sistema consiste en asignarle valores numéricos a cada parámetro morfológico de interés, calculándose un índice parcial y otro total mediante tablas y fichas preestablecidas de valoración. Estas tablas deben ser del completo dominio de jueces y comités de valoración, siendo que todo criador debe poseer conocimiento claro de ellas.

    Este método es muy utilizado por los registros genealógicos de muchas asociaciones de renombrado prestigio internacional, para llevar a cabo las conocidas Valoraciones del Stud Book de sus razas.

    2. Método comparativo:

    Este sistema consiste en evaluar, comparando los fenotipos y datos zoométricosí, de animales “contemporáneos” en igualdad de condiciones fisiológicas, raciales, sexuales y con niveles de doma equivalentes, como se ve es una comparación de orden horizontal; sin embargo también y simultáneamente cada uno de los animales de la categoría, esta siendo comparado con el prototipo ideal de la raza, ósea verticalmente. Este ha sido el método utilizado tradicionalmente en las exposiciones clásicas.

    3. Método de datos con experimentación:

    Este contempla al método comparativo, complementándolo con importantes datos zootécnicos de cada competidor; como edad, datos reproductivos y zoométricos, pesos, performance de velocidad y arrastre, pruebas de doma y campo, etc. en algunas competencias de adultos se suministran datos hasta de las

    progenies. Este sistema es él más moderno y el de mayor precisión. Utilizado en competencias de nivel mundial y por algunas asociaciones de renombre internacional para evaluar y seleccionar las poblaciones de sus respectivos Stud Book.

    Los parámetros involucrados en un juzgamiento, pueden ser agrupados por afinidad en 3 categorías de la siguiente manera:

    Morfológicos: Anatómicos, biotipo y raciales

    Funcionales: Calidad en la ejecución de los 3 aires naturales y pruebas de doma

    Presentación: Condición y estado fisiológico general.

    Lógicamente los de mayor puntuación serán los morfológicos y de funcionalidad. Siendo que en las razas bajo estado formativo o de depuración, las características morfoanatómicas deben ponderar valores más altos; esto sin detrimento directo de las funcionales; mientras que en aquellas razas ya establecidas genéticamente, se le podría dar un valor ligeramente superior a las asociadas con la función. Esto con la selección adecuada y el tiempo necesario, conllevara a la convergencia de ambas categorías de atributos, los morfológicos y los funcionales; siendo la importancia de unos y otros equivalente, además muchos de ellos están correlacionados positiva o negativamente. Esta propuesta es tan solo una manera lógica de ordenar secuencialmente el programa de selección.

    Los jueces deben conocer claramente los preceptos zootécnicos de:

    Heterometria = Razas Hipermetricas, Eumetricas y las Elipometricas

    . .

    Anamorfosis = Razas dolicomorficas, mesomórficas y las braquimorficas.

    Aloidismo = Razas convexilineas, subconvexilineas, rectilíneas, subconcavilineas, cóncavilineas.

    Los machos son usualmente sometidos a una mayor y rigurosa presión de selección, pues factorialmente son responsables anualmente de una mayor población de descendientes, principalmente hoy en día con el creciente uso de la inseminación artificial, con el consecuente aumento en la frecuencia génica de los alelos contenidos en su genoma. Sin embargo la importancia genética de las yeguas no debe ser jamás subestimada, pues su influencia genética por progenie individual (ADN Mitocondrial, etc.), es mayor que la del garañón; para producir potros campeones debemos antes criar madres ojala “elites”.

    Ahora bien, describiendo la secuencia lógica de observación de un juez, este inicia su trabajo colocándose en el centro del ring de calificaciones, manteniéndose primeramente a unos 10 metros del grupo de caballos inscritos en la categoría, una vez que ingresan a la pista. Los animales deben entrar de menor a mayor edad e ingresar al paso, primer aire natural de todo caballo. Los competidores deberán mantener una distancia entre sí de unos 2 a 3 metros.

    En este primer contacto visual (“golpe de vista”), se visualiza la calidad general de la clase, proporcionalidad y balance de los animales, además observamos la calidad del tranco, las capas y el desarrollo corporal por día de vida. En categorías muy concurridas, el juez desde el inicio puede ir eliminando a aquellos caballos que presenten alguna característica desclasificante de acuerdo el Patrón de la raza (técnica de anillos de exclusión).

    Los animales jóvenes que aún no se estén montando, deben entrar portando el mínimo de aperos reglamentarios necesarios para su control y seguridad, así mismo los equinos que compiten bajo silla, deben presentarse antes sin ensillarse para que el juez valore sus morfologías. Algunas asociaciones permiten más de un presentador por caballo otras no.

    A continuación los animales son detenidos y puestos en estación, aquí el juez estudia detalladamente las características morfoanatómicas de cada animal, comparándolas entre sí y simultáneamente con el Prototipo de la raza descrito en el Patrón de la misma. Una secuencia lógica de observación seria:


    Primero una vista frontal; (ver esquema de observación).

    Segundo una lateral (ambos costados); (ver esquema de observa.).

    Tercero una posterior. (ver esquema de observación).

    En cada una de estas vistas en estación, el juez debe analizar minuciosamente a todos los competidores de la categoría, desclasificando a los animales que por portar defectos muy comprometedores para la raza, pondrían en peligro el progreso genético de esta.

    Seguidamente, el juez debe hacer salir de la estación a cada animal, haciéndolos caminar cortos trayectos al paso (4 tiempos), aquí serán analizados concienzudamente los aplomos bajo desplazamiento, ponderándose debidamente todos y cada uno de los defectos encontrados (desviaciones, lesiones, etc.). El juez deberá observar aplomos, posibles lesiones y debilidades también en acción bajo los demás aires naturales de la raza: trote (2 tiempos por diagonales), ambladura (2 tiempos por laterales), paso fino (4 tiempos), galope de trabajo y reunido (3 tiempos), galope tendido (4 tiempos), reculada (por diagonales), etc., dependiendo de los reglamentos particulares de cada raza.

    En las categorías montadas, se analiza toda la biomecánica de ejecución y desplazamiento, como los tiempos de batidas, de suspensión y sustentación, flexión y elevaciones, pistoneo (en los posteriores), remetimiento bajo la masa e impulsión, extensiones, disposición, energía, temperamento, conjunto, posición de cuello y cabeza, etc. Siempre en concordancia con lo dictado por el estándar de la raza en cuestión. Además se deben analizar las ayudas utilizadas así como la rienda y asiento presentados por cada animal.

    Para entonces, ya sé deberá tener una idea preliminar de cómo se debe categorizar la clase. Debe recordarse que es imposible encontrar el caballo perfecto, el trabajo radica en realizar un juzgamiento que nos permita seleccionar de los animales presentados, aquellos más próximos al ideal de la raza. Así mismo cuando se pretende ser exageradamente estricto, se deberá tener sumo cuidado, ya que hay riesgo de cometer serias injusticias irreversibles, algunas pueden afectar el desarrollo de la raza. Es muy importante enfatizar más lo bueno que lo malo.

    El juez puede realizar una precalificación de la categoría en pista, e ir haciendo los cambios pertinentes sobre la base de sus últimos “escaneos”; esto antes de tomar su decisión final, pues una vez tomada y debidamente argumentada en el micrófono, es internacionalmente inapelable.

    Por otro lado, el tiempo de demora en el juzgamiento de cada categoría no debe ser excesivo, el juez debe ser en la medida de lo posible razonablemente rápido y eficaz dentro de lo permitido en cada reglamento.

    Cuando se juzgan grupos como: progenies de padrotes, productos de yeguas o hatos completos, se busca promover la uniformidad en la calidad zootécnica y racial, tanto individual como grupalmente; pues se intenta premiar la prepotencia genética de un reproductor (a) como mejorador de la raza, así como el acertado criterio de selección de un determinado criador o expositor.

    Finalmente, caso el juez argumente la no existencia de animales meritorios de un determinado premio, puede y debe declarar lugares desiertos, pues fue invitado para juzgar y orientar la crianza de un determinado tipo de caballos, no para confundir a partir de premios fantasmas y ficticios, que a la postre a nadie benefician y a todos perjudican; “la toma de desiciones no puede ser democrática ni por aclamación”.

    Algunos Puntos De Observación

    Lateral:

    Perfil fronto-craneal (aloidismo) y caracterización racial.

    Tupe e inserción, forma y tamaño de orejas.

    Forma, pigmentación, funcionalidad y localización de ojos (visión estereoscópica).

    Largo, volumen, forma y características sexuales secundarias de la cabeza y cuerpo.

    Dentición, diestema, labios, mentón, articulación bucal y región parótido mandibular.

    Descarnamiento y empastamiento facial.

    Inserción de la cabeza en las fases dorsales y ventrales del cuello (nuca y garganta).

    Forma, largo, grosor, volumen, firmeza y proporción del cuello; presencia de grasa en fase dorsal.

    Misión e inserción del cuello en las espaldas, cruz y pecho, así como caracterización de las crines.

    Ubicación, forma y amplitud de las cruces.

    Angulo y musculación de las espaldas (región escapular) e inserción con el brazo (zona escápula-umeral).

    Amplitud y largo de costillas (profundidad toráxica); longitud y proporcionalidad del tronco; hijares y rotula.

    Fortaleza, largo y anchura de la región dorso-lumbar; presencia de lordosis, sifosis o escoliosis.

    Inserciones del dorso lomo en la cruz y en la grupa; fortaleza del “riñón”.

    Ángulos de grupa y cadera; fusión sacra; desarrollo muscular, largo, amplitud y proporción del tren posterior.

    Inserción y tipo de maslo; posición y condiciones de la cola.

    Estructura ósea; ángulos y fortaleza de los corvejones y del fémur; largo, grosor y estado de las 4 canas.

    Largo, grosor, estado y ángulos de las cuartillas; salud de los menudillos; forma, tamaño y salud de los cascos.

    Aplomos laterales toráxicos y pélvicos, estado de rodillas; Presencia de lesiones y taras.

    Capa; centro de gravedad y proporción entre los 3 tercios; altura total. Testículos y ubres.

    Frontal:

    Anchura y proporción de la cabeza.

    Forma, implante y tamaño de orejas.

    Forma, pigmentación, funcionalidad y ubicación de los ojos.

    Pigmentación de mucosas, etc.

    Amplitud y forma de narinas u ollares.

    Rectitud, conformación e integridad de zona para-nasal.

    Articulación bucal, presencia de prognatismo o agnatismo; forma y firmeza de labios.

    Dentición y características sexuales secundarias.

    Empastamiento o descarnamiento y simetría facial.

    Misión y limpieza del cuello en su fase ventral con el tórax.

    Amplitud y fortaleza toráxico.

    Proporción de cabeza, cuello y pecho.

    Arqueamiento de costillas, desarrollo muscular y óseo.

    Aplomos de remos toráxicos y lesiones articulares en rodillas, menudillos, encuentros, cuartillas y cascos.

    Tamaño, conformación y estado de cascos.

    Largo y circunferencia de canas (gran metacarpiano); condiciones de las cuartillas y menudillos.

    Limpieza de garganta.

    Separación de remos, distancia del externon a tierra y capacidad pectoral.

    Lesiones y taras.

    Posterior:

    Amplitud y ángulo de ancas (extremos de los ileums).

    Amplitud de puntas de nalgas (puntas de isqueos).

    Nivelamiento del sacro o palomilla y de grupa.

    Amplitud de cruces; condición de la columna vertebral; fortaleza de la fase dorsal del cuello.

    Amplitud y fortaleza de la mesa dorso-lumbar.

    Inserción y postura de la cola.

    Musculatura de muslos, grupa, nalga y piernas.

    Órganos genitales externos, solo en juzgamientos de equinos destinados a la reproducción.

    Estado de corvejones, tendones y estructura ósea.

    Aplomos de los remos pélvicos; condición de menudillos posteriores y cuartillas.

    Largo y circunferencia del gran metatarsiano (cañas posteriores).

    Abertura de costillas.

    Simetría del cuarto posterior.

    Firmeza de rotulas, riñón y grupa en el desplazamiento.

    Posición de orejas.

    Fortaleza del cuello.

    Lesiones y taras.

    Acción bajo silla:

    Verificar que las ayudas y aperos sean los de reglamentos.

    No permitir jamás la humillación o maltrato de ningún animal.

    Los animales participantes en categorías de acción bajo silla, ingresaran siempre al paso, primer aire natural.

    El trote y el galope de trabajo deberán también ser evaluados debidamente.

    Observar cadencia; Tranco y elasticidad; en las razas de tiro la elasticidad es substituida por potencia.

    Ver transiciones entre los aires naturales de la raza.

    Disposición, sometimiento y temperamento.

    Calidad en la ejecución de los aires y cambios.

    Analizar los tiempos y bípedos de sustentación o apoyo, así como los de suspensión.

    Observar las flexiones, elevaciones, extensiones, impulsión, pistoneo, etc. según la finalidad de la raza.

    El asiento debe ser seriamente considerado, en el juzgamiento de cualquier raza equina de silla del mundo.

    La suavidad de boca y el sometimiento casi voluntario a los mandos del jinete, son cruciales.

    Analizar la habilidad de desplazamiento del centro de gravedad.

    Debe existir armonía en el conjunto de movimientos entre el tren posterior y el anterior.

    La impulsión debe procesarse siempre en el posterior, siendo transferida al anterior a través de la columna vertebral para el debido desplazamiento.

    Algunos de los puntos de observación, pueden y deben repetirse desde los distintos ángulos de perspectiva arriba descritos.

  9. nostradamus January 18, 2011 at 11:00 am #

    Saludos a todos.

    Siempre me he preguntado cual es realmente la labor del montador y como la experiencia de este afecta el desempeño de un caballo en la pista. He visto constantemente montadores que verdaderamente no hacen mayor trabajo que cansar los caballos, llevarlos de lado a lado, torcerle el cuello etc. lo cual describiría como acostumbrar al caballo a la actividad de ser montado. No me he encontrado realmente con un montador que exprese lo que es el arte de montar el caballo.

    El aficionado colombiano se ha vuelto dependiente del montador, un animal no puede SER sin la labor del montador, cuando hacemos cuentas sobre los presupuestos, siempre es incluido el trabajo del montador como un costo más, agregado a aquellos relacionados con el sostenimiento económico del animal y esto es un problema.

    Empezando por el trabajo del montador como adiestrador: ¿quien asegura realmente que el trabajo que este realiza es durable y que realmente es bueno? El adiestrar requiere tiempo ese debe ser el principal problema por el cual la afición no se atreve a aprender a tratar sus propios animales. Entonces es entendible la labor del montador en este caso.

    En segundo lugar, el montador como entrenador CONSTANTE del animal, después de su adiestramiento: El animal debe ser entrenado sacando sus cualidades a relucir, mi pregunta frente a este caso es que donde queda el adiestramiento anteriormente hecho y el primer trabajo de entrenamiento cuando el montador tiene que estar constantemente “puliendo” el caballo, montándolo, reenseñándole, mientras el propietario y aficionado observa sentado los resultados cada ocho días. ¿Donde esta el disfrute? es como si Miguel Ángel volviera cada tanto a terminar de nuevo la capilla sextina.

    Ahora el problema mas preocupante: leyendo un articulo titulado “defensa del trote y galope colombiano” (pasopedigreetv.com) encuentro: “Un caballo inteligente aprende en manos de un maestro más de un paso, pero la nutrición adecuada el buen estado físico y el brío son las ayudas que el montador requiere para que se exprese en la mejor forma el movimiento que el animal tiene en su bagaje genético para expresar.” mostrando preocupación ante esto me pregunto cual caballo es el que realmente gana en la pista? el caballo mejor adiestrado o el caballo verdaderamente representante de su genética y naturalidad?.

    Es entonces este el real problema que vemos hoy en día en las pistas, caballos habilitados que representan realmente un show de pista por unos cuantos minutos pero que no son caballos que realmente se pueden montar. La afición disgustada con los costos y la ilusión de poder obtener algún día una cinta azul en una pista ha sido la encargada de propiciar esta situación, hemos dejado a un lado caballos con pasos naturales pasando a apoyar caballos habilitados que nos regalan un show en la pista pero que no son significativos fuera de esta. Nos hemos dedicado a pagar saltos costosos, poner en pedestales y alabar a estos animales que no sabemos si son ellos los de la habilidad y la genética o si esta la posee quien los monta.

    Como encontrar entonces la solución al que yo considero el principal problema dentro de la cría del caballo de criollo colombiano.

    MATEO GONZALEZ CARREÑO
    Manizales, Caldas, Colombia
    mothpre@hotmail.com

    • Romualdo January 18, 2011 at 11:26 am #

      El artículo está interesante y puede aplicarse hasta cierto punto a nuestra raza… pero recordemos que el Caballo Criollo Colombiano, específicamente el Paso Fino Colombiano, no es un caballo definido en su ritmo… esto lo vemos en las pistas, cuando entran veinte ejemplares a competir y excusan diez y ocho por estar “fuera de la modalidad”… ahí podemos ver claramente dos cosas: (1) la falta de naturalidad de su “raza”… (2) la ineficiencia de la doma colombiana para fijar un ritmo que no es típico ni natural en esos ejemplares…

      En nuestra raza – el Paso Fino Puro Puertorriqueño – el ritmo es una parte intrínseca de la raza… nuestros caballos son de Paso Fino porque andan al Paso Fino… sin ayudas… sin domas especiales… sin artimañas o trucos… nuestros caballos andan al Paso Fino porque eso es lo que saben hacer y no necesitan de un montador que les “enseñe”…

      Claro, la doma sirve para pulirlos… como un diamante, que al cortarlo y sacarle las facetas se realza su belleza y su brillo… pero antes de eso, ya era diamante… así mismo sucede con el Paso Fino Puro Puertorriqueño… un buen montador puede sacarle “más”… pero cualquiera puede montarlos y siempre andarán al Paso Fino…

  10. ariel guarnizo July 15, 2011 at 9:56 pm #

    me gustaria saber como llevarlo a ser bien competitivo

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