¿Quo vadis, paso fino colombiano?
Posted in Colombianos, Paso Fino by Romualdo | 14 Comments
Nuestro amigo Nostradamus nos envía este artículo escrito por Jan Kubesa, criador de caballos de Paso Fino Colombiano en la República de Checa (Czechoslovakia)… en su artículo, Jan expresa lo que es la preocupación de los europeos –y algunos colombianos también– sobre el futuro del Paso Fino Colombiano… les dejo primero mi comentario y a renglón seguido, el artículo completo…
Lo primero que quiero señalar es que Jan expresa con claridad que Paso Fino Colombiano y Paso Fino Puro Puertorriqueño son dos razas distintas “por su evolución, conformación y por la forma como llegan al andar Paso Fino”…
Existe en algunos la noción de que los caballos de la conquista fueron Paso Finos: esto es un disparate mayúsculo…!!! El Paso Fino es un producto del Nuevo Mundo… esto no quita que haya varias razas alrededor del mundo que ejecuten aires similares… pero la noción de “raza” envuelve mucho más que el aire al que se desplazan…
En el caso que nos importa: Paso Fino Colombiano y Paso Fino Puro Puertorriqueño… ambos evolucionan, en una primera instancia, de los caballos traídos por los conquistadores… pero, estos caballos distaban mucho de ser una raza como nosotros lo entendemos hoy en día… sino que era un grupo heterogéneo, mezclado y diverso, donde había algunos que se desplazaban con algún tipo de ambladura… y dije “en una primera instancia” porque a lo largo de 500 años cada una de las dos poblaciones equinas –la de Colombia y la de Puerto Rico– estuvo sujeta a cruces selectivos utilizando mayor o menor consanguinidad para fijar ciertas características… e introduciendo otras mezclas con razas ajenas a la población original… por ejemplo, mientras en Puerto Rico se mezcló muy poco con otras razas… en Colombia hubo periodos donde se mezcló con Andaluces modernos (distintos a los caballo traídos de Andalucía durante la conquista), con Pura Sangres y Cuartos de Milla (cuando se puso de moda el deporte del Polo), etc…
Sencillamente, es imposible que dos poblaciones equinas diferentes e independientes, estén sujetas a diferentes cruces por 500 años y evolucionen en una misma raza… esto, genéticamente, es imposible… pero por interesante que sea este tema, no está directamente relacionado con el artículo de Jan… así que sigamos…
Jan nos dice que “los caballistas europeos no entienden por qué las autoridades estatales colombianas no han declarado al Paso Fino Colombiano como una raza”… esta es una muestra del desconocimiento que existe en Europa –y otras partes del mundo– sobre el Paso Fino Colombiano y su relación con el Caballo Criollo Colombiano… este desconocimiento ha sido difundido y fomentado por la PFHA y el mercado americano… y avalado, hasta cierto punto, por los colombianos… veamos…
El Paso Fino Colombiano es una modalidad dentro de la raza del Caballo Criollo Colombiano… o sea, que no es una raza en sí misma, sino una sub-raza o una de las ramificaciones dentro de una raza más abarcadora… esto tiene otro significado, pues dentro del CCC se acostumbraba –y aún se usa, aunque a menor escala– el cruce entre ejemplares de diferentes modalidades… esto implica que hay ejemplares de Paso Fino Colombiano que llevan sangre de Trochadores y/o Trotones Galoperos…
Otro ejemplo de la confusión lo vemos cuando habla de los prototipos del Paso Fino Colombiano para el mercado europeo y menciona a Resorte III, Resorte IV, Bochica, Rescate, Castellano, Amadeus y a Tupac Amarú… Tupac no era un Paso Fino Colombiano, sino un Trochador Fuera de Concurso… de la misma forma, aunque Jan no lo menciona, en Estados Unidos encontramos personas que se refieren a Don Danilo como “Paso Fino”, cuando en realidad este caballo es el padre de la Trocha Pura Colombiana y un gran influyente en el Trotón Galopero…
En lo personal, no tengo duda de que el Paso Fino Colombiano podría llegar, eventualmente, a convertirse en una raza… pero en la actualidad es una modalidad en evolución… y está muy lejos de convertirse en una raza independiente del CCC…
La base del problema que presenta Jan en su artículo son las dos visiones distintas que existen sobre el Paso Fino Colombiano… por un lado, hay un grupo de caballistas que insisten en un caballo de silla al estilo del Paso Fino Colombiano que existía hace 30 años o más… un caballo mas bien desplazado, cómodo, dócil y con resistencia para el trabajo… un caballo natural, no habilitado… un caballo para disfrutarse como cabalgadura por el solo placer de cabalgar…
Por otra parte, tenemos el Paso Fino Colombiano “Moderno”… un caballo de exhibición… donde se valora la velocidad del ritmo y la colección extrema sobre cualquier otra característica… inclusive, en ocasiones da la apariencia que rapidez y colección están por encima del ritmo mismo del Paso Fino… en este caballo “moderno” no es tan importante la naturalidad, pues hay ayudas en la doma que permiten habilitar los ejemplares… pero, por causa de las ayudas mismas, necesita de un chalán experto para poder mantenerle en el ritmo…
Me da la impresión que estas dos visiones son irreconciliables una con la otra… por un lado unos buscan los atributos que hicieron el Paso Fino Colombiano un caballo importante mundialmente: su capacidad como caballo de silla… mientras otros hablan de “evolución” para justificar el cambio dramático que ha sufrido esta modalidad en los últimos 20 años… Por una parte tenemos un grupo de caballistas románticos, que buscan conservar las características tradicionalmente importantes… y por otro lado, están los intereses económicos de aquellos que ha explotado el gusto americano por un caballo de show…
¿Quién está en lo correcto? En realidad, los dos y ninguno… toda raza –o sub-raza– está en una evolución constante… depende de los criadores y las entidades reguladoras el definir hacia donde se quiere ir… por eso la pregunta de Jan: ¿a dónde vas Paso Fino Colombiano? Y la respuesta, sencilla y llanamente, dependerá de lo que tenga más peso –entiéndase: más demanda– un caballo funcional o un caballo de show…
¿Quo vadis, paso fino colombiano?
Por Jan Kubesa
Estimados amigos caballistas: ¿A dónde vas, Paso Fino Colombiano?, es la pregunta que resume las inquietudes y comentarios que he podido escuchar tanto en Colombia como en Europa.
El panorama caballista en Europa
En Europa, el caballo tradicionalmente era un instrumento para el trabajo pesado en el campo y era un medio de transporte para los soldados hasta hace unos 100 años. En los últimos 50 años surgió la ola de varias disciplinas deportivas, carreras planas, “steeplechase”, salto y “dresura” europea que reclama ser la continuación de la equitación clásica. Los que practican todas estas actividades tienen sus razas preferidas, según las predisposiciones para tal actividad.
Aparte de estos caballistas existe otra cantidad que prefiere otras actividades, más naturales y con cercanía a la naturaleza. Por eso, hace unas dos o tres décadas tuvo gran éxito la importación de caballos norteamericanos –cuarto de milla, paints y appaloosas– por ser caballos naturales, fuertes y resistentes, ideales para cabalgar sin importar el terreno, ni lo largo del viaje.
Lo que esperan, y siguen buscando muchos caballistas europeos, es un caballo de verdad natural, práctico, para la familia, de buen carácter para confiarle en cualquier circunstancia, que lo pueda montar cualquiera persona de la familia, que sea resistente a cabalgadas prolongadas y lo más cómodo posible.
Si partimos de lo que afirman los caballistas colombianos –que el Paso Fino Colombiano es el mejor caballo de silla del mundo– y del concepto de caballo de silla como: “Un caballo que cumple con su función elemental de transportar al hombre para cubrir grandes distancias más rápido que a pie, que ayuda al hombre a realizar los trabajos del campo como cualquier otra raza de una manera más suave en comparación con otras razas equinas y que pueda ser montado por cualquier persona”, es fácil concluir que el Paso Fino Colombiano representa la mejor opción para los caballistas europeos.
Muy pocos tienen Paso Fino Colombiano y contados en los dedos de una mano lo evalúan y lo entienden. Los interesados preguntan: ¿realmente existe la raza Paso Fino Colombiano?
Eso tiene sus razones:
Desconocimiento de la raza Paso Fino Colombiano
Ese desconocimiento tiene dos motivos:
Hay muy poca información en los libros de caballos sobre Paso Fino Colombiano, ya que la mayoría son de origen inglés o alemán. Además, usan como recursos las informaciones incorrectas y confusas de Estados Unidos. Existen dos razas equinas “Paso Fino Colombiano y Paso Fino Portorriqueño” distintas por su evolución, conformación y por la forma como llegan al andar Paso Fino.
Nivel económico: con la masiva propaganda de la mezcla de caballos bajo el nombre de Paso Fino registrados en la PFHA, crean la falsa imagen de que son los dueños de este tipo de caballos. Sin saber que existe Paso Fino Colombiano, los caballistas de Europa se dejan convencer y compran unos caballos de dudosa calidad, mestizos y pintos.
El mercado que más crece y que más potencial tiene para el futuro es de caballo hobby para las familias.
Esta situación es muy positiva para el caballo criollo colombiano que puede cumplir con estas expectativas y satisfacer a los caballistas europeos. Por eso, sería muy recomendable que los criadores colombianos actuaran rápidamente para organizar una propaganda fuerte y masiva de sus caballos en Europa y distinguirlos de las demás razas por laterales.
El Paso Fino Colombiano no ha sido declarado formal y oficialmente como una raza equina aunque indiscutiblemente existe: los caballistas europeos no entienden por qué las autoridades estatales colombianas no han declarado al Paso Fino Colombiano como una raza. Declarar una raza propia es un asunto autónomo, de la soberanía de cada país. Indudablemente, el Paso Fino Colombiano transmite sus características básicas a las nuevas generaciones. No entendemos cómo no ha sido declarado una raza.
No existe estándar escrito oficial de la raza: es otro hecho que no entiende el mundo Europeo, ya que todas las especies tienen descritas por lo menos sus características más importantes para mantenerlas e identificar las razas fácilmente. Para proteger con eficacia a la raza colombiana sería clave declarar los registros y las genotipificaciones del archivo de Fedequinas y sus asociaciones como los únicos válidos.
En la actualidad, hay un evidente riesgo para el Paso Fino Colombiano, ya que podrían cruzarse con mestizos criados en otros países, que si bien los registran como Paso Fino, evidentemente que no lo son. Por eso, Fedequinas no puede aceptar los registros de Paso Fino expedidos en otros países y por otras organizaciones.
La poca publicidad de Paso Fino Colombiano en Europa
No hay ninguna publicidad sobre la raza. Ni las entidades caballistas colombianas, ni los criadores han desarrollado estrategias publicitarias. Las únicas presentaciones de la raza Paso Fino Colombiano y los seminarios los hicimos en nuestro país. Sería importante que Fedequinas promocionara el Paso Fino y las otras modalidades colombianas en Europa.
El transporte directo Colombia – Europa
Un obstáculo serio para el comercio de los equinos colombianos hacia Europa es el transporte. La Comunidad Europea, lamentablemente, no permite el transporte directo entre Colombia y Europa. Los que quieran comprar caballos en Colombia tienen que someterse a unos trámites complicados, costosos y largos. El transporte aéreo de un solo caballo de Colombia a la Comunidad Europea vale alrededor de USD$20.000 y los caballos colombianos tienen que pasar cuarentena en otros países para poder ser transportados a Europa. Es decir, una cuarentena de exportación en Colombia, transporte aéreo a otro país, otra cuarentena allí y otro transporte aéreo al país europeo. Además de los altos costos económicos, los riesgos son elevados. Sería muy útil que las autoridades colombianas, el ICA o el Ministerio de Agricultura hicieran algo para abrir los mercados y promover estos magníficos animales en el mundo.
Preguntas y dudas concretas de interesados europeos
A pesar de los inconvenientes, gracias al esfuerzo de algunos caballistas europeos y de sus amigos colombianos se ha despertado el interés por el Paso Fino Colombiano. Toca subrayar su interés primordial por encontrar caballos útiles, que sean prácticos y eficientes como medio de transporte. Igualmente, que tengan un andar natural, que se puedan montar sin necesidad de cambios artificiales. Por otro lado, los europeos manifestaron su fuerte descontento con la presentación de Símbolo del Besilu en la Copa América 2000, con su cuello deformado y andar artificial recortado y descoordinado. Igualmente, a Joyero III lo presentan como una caricatura de Paso Fino Colombiano, en contra de la naturalidad del caballo.
En cambio, a los Europeos les causó muchísimo interés la información sobre el viaje de 965 km realizado en 8 días por Guillermo Londoño –con finos y trochadores–. Eso despertó mucha admiración en los caballistas europeos y para ellos es una referencia mucho más importante que la artificialidad vista en las pistas. En los seminarios de Paso Fino Colombiano que hemos realizado, el concepto de los caballistas era unánime: muchísimo aprecio y admiración por lo que mostraban Resorte III, Resorte IV –derrotando a Bochica en Medellín en 1984–, Rescate con Óscar Cardona, el duelo entre Castellano y Amadeus en Manizales en los 80, las presentaciones de Tupac Amarú con Ítor Montero.
Varios conceptos de caballos de paso
En el caso del paso peruano, el énfasis se pone en la utilidad del caballo como medio de transporte. Tiene que cumplir con dos características básicas: cubrir eficazmente el terreno y ofrecer comodidad a su jinete. No existe ninguna tendencia para recortar artificialmente el paso peruano.
El Paso Fino Colombiano tradicionalmente fue un caballo eficaz y cómodo, sus criadores han sido capaces de criar el caballo más suave del mundo debido a que puede ejecutar el paso fino isocrónico.
Puerto Rico es una isla pequeña (solamente 180 x 64 km), con distancias cortas y sus montañas no se pueden comparar con las de los Andes. Por eso, allí evolucionó otra raza de caballos, diseñados para recorrer distancias relativamente cortas y más que un caballo útil, los criadores buscaron vistosidad en las exposiciones. Por eso, son ejemplares de show.
Existe el consenso general de que el mejor caballo de silla es el colombiano. Al problema que está afectando su cría y su uso contribuyó el hecho de que, junto con su caballo, los caballistas colombianos lamentablemente no exportaron también su cultura caballista, su chalanería, su forma de adiestrar, montar y presentar sus caballos.
Estas son preguntas y comentarios que comúnmente salen debido a informaciones provenientes de internet y a videos de Estados Unidos
a) Utilidad: para que un caballo de silla pueda ser considerado útil debe transportar a su jinete a una velocidad razonable, aproximadamente a 12 km por hora, que equivale al trote lento de la mayoría de las razas equinas. El caballo debería cubrir distancias de 50-60 km por día.
b) Tamaño adecuado
c) Rapidez de cadencia
d) Magnitud de desplazamiento
e) Naturalidad de movimiento: se ven muchos caballos con movimientos artificiales, sin equilibrio, fuera de la modalidad y sin naturalidad.
f) Forma de montar: muchos jinetes se sientan de una forma incómoda y absurda. Algunos lo hacen casi sobre el cuello del caballo e inclinados hacia las orejas del ejemplar. Otros se inclinan hacia atrás con sus piernas tensas y estiradas bajo la mandíbula inferior del caballo.
g) La forma de juzgar y evaluar los caballos: despiertan mucha curiosidad los parámetros de juzgamiento y la relevancia de las pruebas individuales, ya que pareciera más importante la velocidad de la cadencia sobre cualquier otra característica.
Forma de montar: Lo más importante es hacerlo de una forma natural, cómoda para el jinete y para el caballo. Para sentarse bien, hay que ubicar la silla en el lugar correcto. Generalmente, la silla debe ser sencilla, plana, para así distribuir el peso del jinete uniformemente, disminuyendo la presión del lomo del caballo por cm cuadrado.
Silla correcta donde el centro de gravedad del jinete está aproximadamente en la mitad de la silla. El hombro, la cadera y el tobillo están en una línea vertical recta, en equilibrio Silla de diseño incorrecto que traslada el centro de gravedad del jinete atrás por unos 10 cm. Concentra el peso del jinete en un área muy limitada, que afecta negativamente sobre todo parte de los riñones, puede afectar la salud del caballo en corto tiempo.
Correcto Malo – Para que la silla cumpla con su propósito primordial y no maltrate al caballo, ni limite su movimiento, y suministre comodidad al jinete, hay que buscar el sitio correcto para que no haga presión sobre las escápulas y no las limite en el movimiento, pues negativamente afecta la marcha del caballo.
La forma de juzgar y evaluar los caballos
Recuerdo una de las conversaciones con mi profesor de chalanería colombiana hace unos 8 años. Me dijo: “Usted debe escoger si quiere un caballo para cabalgar por el campo o de competiciones”. Yo no le entendí, ya que estaba convencido de que el propósito de los juzgamientos en las exposiciones era el de escoger el mejor caballo de silla. Mi profesor entonces sabía lo que yo no sospechaba: hay tendencias por juzgar lo aplaudido y no necesariamente al caballo de silla. Sigo convencido que lo más importante es la utilidad del caballo, no el show, y que los criterios deben ser fijados en esta perspectiva.
Competencias y reglamentos de Fedequinas
El juzgamiento de competencias de Fedequinas es más amplio que el de la equitación clásica, ya que se evalúan tres características: el fenotipo (heredado y transmisible a futuras generaciones), el adiestramiento (agregado por el humano y no transmisible a la descendencia) y los movimientos (el resultado del fenotipo y la influencia humana). Su objetivo es escoger el ejemplar que mejor reúna todas las calidades que debe tener el caballo de silla. La tarea no es fácil ya que se debe mantener el equilibrio sin dejar de prevalecer una característica sobre las otras. Es mucho más fácil escoger el caballo de mejor fenotipo (información importantísima para escoger al reproductor) o el caballo de mejor rienda y movimientos (mejor adiestramiento y aplauso para el chalán). Por ejemplo, un caballo de excelente fenotipo que predilecta muy buenos movimientos pero mal adiestrado, resulta con mala rienda y mal movimiento, mientras que el caballo de regular fenotipo, pero muy bien adiestrado y muy bien montado resulta con mejor movimiento.
Errores comunes
La magnitud del paso de caballo está básicamente indicada por el ángulo de la escápula. A los que dicen que ya logran tener potros que al nacer tienen la capacidad de hacer solamente pasos corticos se les puede contestar que eso no es una evolución del paso fino, sino la degeneración del mismo.
Si la meta es tener el caballo que menos avanza y con la mayor cadencia posible, hay dos formas de tratar de conseguirla:
- Seguir abusando de los caballos actuales en el adiestramiento contra su conformación y naturalidad, obteniendo caballos artificiales, fuera de su modalidad, sin educación ecuestre y de puro circo.
- Por la presión de selección genética disminuir la alzada de Paso Fino, ya que los ejemplares pequeños, según las leyes físicas, desarrollan una cadencia más rápida, y aumentar el ángulo del omoplato para que el caballo pueda hacer solamente pasos muy cortos.
Aunque así se llegará a aumentar la cadencia y parquear al caballo, ¿dónde terminaría esto?
Tendríamos caballitos vibradores de 120 cm de alzada con capacidad de dar pasos de 10 cm. Eso es un callejón sin salida.
Los caballos no evolucionan para no poder desplazarse. Es difícil imaginar la era de oro del mejor caballo de silla para ser convertido dentro de dos o tres décadas en un caballo de circo inútil.
En otro lado tenemos el concepto tradicional de caballo de silla útil: de buena estatura, que mantiene la proporción con el jinete, iniciado después de que finalice su desarrollo físico, terminado y adiestrado gradualmente –sin forzarlo demasiado– conservando su salud, sin operaciones innecesarias, con movimientos naturales, brioso y alegre, que cubre eficazmente el terreno, quietud de anca, con los jinetes sentados naturalmente y en equilibrio con el caballo, con buen rienda y la comodidad que solo ofrece el Paso Fino Colombiano.
Observando lo que está sucediendo con estos dos conceptos y dos tendencias en el mundo fino, es importante que nos preguntemos –teniendo en cuenta la próxima Mundial que indudablemente influirá en el futuro y con la posibilidad de atraer a caballistas europeos– ¿a dónde vas Paso Fino Colombiano?












