Reflexiones en torno al Show Internacional de Ponce | 3
Posted in Colombianos, Paso Fino by Romualdo | 8 Comments
El lunes estaba hablando con Andrés (mi entrenador) sobre el Show de Ponce y comentábamos sobre el buen arreglo que se ve en los Caballos Colombianos en los últimos años… esto contrasta mucho con el arreglo que se veÃa hace 30 años, cuando en Colombia predominaban las lenguas partidas y los caballos mal arrendados… estoy seguro que muchos de ustedes recordarán aquella preferencia por el caballo que se “apoyaba†en el freno… y aquellos “arrendadores†colombianos que se tiraban para atrás en la silla, halando con fuerza en el bocao para controlar su ejemplar… pero claro, con la moda del caballo super colectado que ha invadido los picaderos en todo el mundo, esto serÃa imposible con un caballo halando por la boca…
Viendo todos esos caballos bien arrendados, con sus cuellos arqueados y una postura de cabeza impecable, comentábamos sobre la gran influencia que han tenido los montadores puertorriqueños en el arreglo de los Caballos Colombianos… la importancia de una buena “manoâ€, firme pero suave, para embocar correctamente un caballo… y recordábamos las enseñanzas de Cesar Figueroa que nos decÃa que sin boca no tenÃamos caballo… la ironÃa es que mientras observamos esta mejorÃa en el arreglo de los Colombianos, vemos como en el Purismo predomina todo lo contrario: caballos “estrellerosâ€, caballos cabeceando y peleando por el freno, andando a paso largo, o que se les quieren ir de las manos al montador…
Recordemos que el Paso Fino es una raza de “caballos de sillaâ€, por tal razón el arreglo es una parte indispensable de estos… volviendo a Cesar, él decÃa que un buen caballo era un diamante en bruto y le tocaba al montador pulir ese diamante y llevarlo a dar el máximo que podÃa dar… pero al hablar de la doma y el arreglo que Cesar le daba a los caballos, su mayor orgullo era domar un caballo que pudiera montarlo cualquiera y que, sin importar que tan experimentado fuera el jinete, el caballo siempre mostrara lo mejor que podÃa dar… hago un pequeño paréntesis para decirles que, entre otros, Cesar fue el montador que llevó a Guamanà a ganar el tÃtulo de campeón en 4 años consecutivos, retirándose invicto…
No me malinterpreten, hay buenos montadores dentro del Purismos… pero ser entrenador de Paso Fino es una mezcla de arte y ciencia, de trabajo artesanal con medicina deportiva y algo de psicologÃa… dicho en otras palabras, no todo el que se “trepa†en un caballo y lo mete en una competencia es un montador… y les digo esto para que como dueños, tengan conciencia de a quién le entregan su animales… y como montadores, recuerden que nadie nace sabiéndolo todo, sino que es sabio quien siempre busca aprender algo nuevo para mejorar en lo que hace…












