09
10
2010

PASO FINO FORUM com...

Publicado en Paso Fino, noticias por Romualdo | 10 comentarios

¡¡¡ Ya PasoFinoForum.com está nuevamente en-línea !!!

Como se habrán dado cuenta, el foro PasoFinoForum.com se encuentra fuera de servicio… Estuve hablando con Rafael Arbelo y me dice que tuvieron problemas con uno de los archivos, pero que están trabajando en eso y esperan estar nuevamente en-línea en un par de días…

Rafael está consciente de que hay una comunidad muy grande de Puristas que se da cita allí cada día para conocer todo lo que va sucediendo en nuestra raza… la información de las últimas competencias… los valores del año… ejemplares en venta… y, como no, hasta el “hermoso y postura” de la semana… así que paciencia, que tan pronto se resuelva esta situación nos estaremos dando cita allí nuevamente…

Por otra parte… recuerden que mañana, 10 de octubre, son las Nacionales… y el fin de semana siguiente, el 17 de octubre, la Asamblea para elegir la nueva directiva de la Asociación Nacional…

26
09
2010

Reflexión sobre el artículo de Jan Kubesa por el Lcdo. Eduardo Quijano...

Publicado en Paso Fino por Romualdo | 23 comentarios

Recibí este escrito del Lcdo. Eduardo Quijano que parte del artículo de Jan Kubesa para, desde ahí, adentrarse en un análisis de los problemas de nuestra raza… como todos los escritos de Eduardo, ¡excepcional!!!

~*~*~*~*~*~*~*~*~*~

Saludos:

Hace ya bastante tiempo había leído la reflexión de Jan Kubesa. Una reflexión, a mi juicio muy seria, coherente y pertinente. Si una profundiza en la lectura de la misma, creo, que el autor se hace la siguiente pregunta: ese caballo colombiano de paso frenético en sí es un ¿caballo funcional o un “robot” equino? Evidentemente el Sr. Kubesa se coloca al hacer este análisis desde el punto de vista de una persona que practica los deportes ecuestres y conoce el caballo con rigor científico y visión holística. O sea, el caballista europeo.

Mirado desde esta óptica holística, racional y científica, las características y habilidades cinéticas del caballo de paso fino colombiano “habilitado” que tanto se admira aquí en Puerto Rico y en los Estados Unidos puede confrontar una serie de dificultades muy serias. Entiendo que ese caballo pasó la línea fina entre “doma racional” y “reunión funcional” a un artificio que no tiene utilidad alguna y que inclusive, expone al ejemplar a un estrés extremo físico y psicológico que puede ser generador de lesiones permanentes a muy temprana edad. He escuchado que estos caballos especiales sufren de muchas lesiones que se convierten en incorregibles. Aclaro que no me consta personalmente. Ni conozco de ningún estudio que haya investigado este problema de los efectos físicos y consecuencias de este entrenamiento y conversión del caballo colombiano de trocha a caballo de “paso fino” habilitado.

A mi modo de ver la raíz del problema que plantea el Sr. Kubesa estriba en el hecho de que se lleva más de 30 años queriendo pasar “gato por liebre”. La designación de caballos colombianos y “media sangre” como caballos de “paso fino” cuando no lo son impuso obligatoriamente una necesidad de crear una “modalidad” de paso que ni es paso fino ni es trote ni es trocha. Se trata de una modalidad de movimientos totalmente artificial y antagónica a la naturaleza etológica y cinética del caballo. Se intenta poner a un ejemplar de movimientos de huida naturales en sucesión diagonal y con momentos de suspensión un desplazamiento intenso y rápido en sucesión lateral que no tiene momentos de suspensión. Esto, obviamente, genera en un espectador entrenado muchas preguntas y dudas” ¿Qué es eso?

Esta propuesta del “paso fino” habilitado que hemos visto a lo largo de los años implica mucha rapidez (lo que personalmente apreciamos como una gran cualidad) y una traslacción muy lenta, otra cualidad positiva pero con un grave defecto la falta de simetría. De hecho, una y otra vez hemos observado como los más destacados caballos y yeguas colombianas designados de “paso fino” no consiguen trasladar o transferir el centro de gravedad hacia el frente con alguna de esta extremidades de la misma forma que lo hace con la extremidad del lado opuesto. Esto, que sin duda alguna, es un logro técnico del entrenamiento de la chalanería colombiana es a nuestro juicio una práctica impropia y detrimental para el ejemplar. Lo único que se gana con eso es una proyección estética excepcional. Pero es una proyección estética atada a un movimiento o cinética equina disfuncional y sobretodo, no es ni remotamente una característica racial. A mi modo de ver, esta es la causa porque es tan frecuente que el caballo colombiano se salga de la “modalidad” durante las competencias.

Muchas veces he escuchado y prácticamente es una idea que comparten todos los criadores y montadores de caballos de Paso Fino puros que esa rapidez del caballo “colombiano” no es alcanzable por nuestro caballo puro. Realmente, yo no he concedido todavía ese punto. No lo he concedido por varias razones. En primer lugar creo que el caballo colombiano ha recibido mejores condiciones medioambientales desde el vientre de su madre. También es evidente que los criadores colombianos han seleccionado animales de una corpulencia excepcional. Asi que ellos y ellas han hecho en relación a este aspecto un excelente trabajo, digno de estudiar y de imitar.
Mientras eso ocurre en el otro lado, en el purismo existe un sector que todavía prefiere el caballo de movimientos relativamente lentos porque lo consideran diz que más delicado. Y eso ha evitado que la rapidez sea una cualidad favorecida con toda la energía y entusiasmo que requiere en el desarrollo y mejoramiento genético de la raza.
Claro, no todos los criadores puristas tienen esa visión. Para mi (y sé que esta idea la comparten muchos criadores puristas) la rapidez es una virtud atlética consustancial al “paso fino”. Desde el punto de vista de la fisiología es un indicador de fuerza y potencia atlética. Así que debe por estrictas razones científicas la rapidez debe formar parte del conjunto de atributos y cualidades que debemos aspirar que exhiba un caballo de Paso Fino como atleta de alto rendimiento. Naturalmente, hay un límite. El límite seria cuando la rapidez comprometa el orden rítimico de los cuatro tiempos en sucesión lateral simétricos. Mientras, esto no esté comprometido… es una cualidad que creo que debe ser siempre valorizada. Ese caballo de Paso Fino que “patina y bota fuego” por su rapidez, sincronía, traslacción corta y pisada baja y flexible y con TOTAL NATURALIDAD es el que tiene las mejores oportunidades de prevalecer y posicionarse como un ejemplar de alto valor económico en el s.XXI en todos los mercados.

No es debatible el punto de que la endogamia y la consanguinidad se asocia a pérdida de fertilidad, vigor y a la aparición de genes alelos indeseables. Sin embargo, soy del criterio que en nuestra raza caballar de Paso Fino la pérdida de cualidades atléticas, morfológicas y de temperamento se ha debido más a la falta de selección y a la “glorificación de la mediocridad” que al factor de la endogamia.

El punto de partida para sostener esta interpretación es que el “inbreeding” al igual que cualquier sistema de cruzamiento que se practique no hace o produce que un gen/alelo se convierta de “bueno” a “malo”; de uno “deseable” a uno “indeseable”. Sencillamente, aumenta las posibilidades de que un gen/alelo y el fenotipo correspondiente se manifieste porque se aumenta la homocigosis.

Aclaro y reitero, como siempre, no creo ser dueño de la verdad. Por lo tanto, mis opiniones o puntos de vista las aporto como una interpretación más. Naturalmente, por la importancia que reviste el tema del Paso Fino para mi estos puntos de vista no son originales ni particulares. Sino que son resultado de estudios, conversaciones e intercambios con personas que han estudiado el tema con mucho rigor.

Un investigador del caballo de carreras concluye lo siguiente luego de estudiar extensamente la historia de los mejores caballos de carrera en Inglaterra:

Por la enseñanza que nos ofrecen las estadísticas, llegamos a establecer dos puntos o principios:

1°- La necesidad del inbreeding, o mejor dicho la imposibilidad de evitarlo.

2° – El grado de aproximación que hay que buscar para el inbreeding.

Este grado podemos establecerlo en cuatro o cinco generaciones libres, porque es realizado de esta manera, como se han obtenido los mejores resultados tanto en las pistas como en el haras. No debe sin embrago despreciarse los inbreedings a dos, y sobre todo a tres generaciones, porque si no producen siempre un conjunto de resultados regulares como performers en los hipódromos, proporcionan, en cambio, buenos sementales y notables yeguas madres.

Otra cita importante:

La duplicación de hembras superiores en el pedigrí de un purasangre de carrera es un método de crianza que se remonta cientos de años atrás y que más recientemente ha sido popularizado gracias a la observación de Leon Rasmussen, quien durante muchos años destacó la aparición repetida de estas hembras entre los ancestros de grandes corredores, exitosos sementales y destacadas yeguas madres. La observación de Rasmussen fue tan repetitiva y constante que se ha adoptado como una teoría para planificar cruces y la misma se ha denominado “Factor Rasmussen”.

Solo quiero señalar que el “inbreeding” es un método para mejorar genéticamente una raza aún cuando, también puede acarrear resultados adversos ocasionalmente.

FACTORES CULTURALES QUE HAN INCIDIDO EN LA MERMA DE CALIDAD DE LA RAZA

Creo que aquí uno de los factores que más a incidido en la pérdida de cualidades y atributos positivos en nuestro caballo ha sido la creencia que un hermano de padre y madre, o sea, un hermano completo era también hermano de “genes”. Mucha gente, pensaba y piensa que si un ejemplar era hermano completo de otro de un desempeño excepcional, éste era también un animal con un enorme potencial como reproductor. Esto no es cierto. Esto puede ser mucho más grave en el caso de se utilicen hembras de poca calidad.

Confundir el factor de probabilidad con el factor suerte. Muchos criadores siguen apostando a la suerte. Piensan que un antepasado remoto puede requintar, “si tiene suerte”. Ese criador se pone a castar en grandes cantidades en busca de esa posibilidad. Y eso va creando una población cada vez mayor de animales, inscribibles, pero sin calidad. El efecto de esta práctica es que se aumenta la frecuencia de genes indeseables en la raza y obligatoriamente, disminuyen los buenos. Recuerden, los genes no se acumulan se sustituyen. Nadie debe esperar que dos progenitores de poca calidad pueda producir un caballo o ejemplar superior.

Registros sin información relevante ni confiable. Si bien es cierto que con las pruebas de DNA estamos logrando información confiable todavía no hemos dado el paso más importante que es tener registros con información relevante respecto a cualidades y características de movimiento, tamaño, salud, etc. que sabemos que son heredables. A eso tenemos que añadir que desconocemos el grado de heredabilidad que tiene el estilo de la pisada, rapidez y tranco del caballo de Paso Fino. Personalmente, creo que es un rasgo altamente heredable. Pero no lo sé a ciencia cierta.

Castar sin visión de conjunto. Muchos criadores no han comprendido que los genes “bajan en bloque”. Y cuando quieren mejorar una cualidad en su crianza identifican el ejemplar que tiene esa cualidad pero sin ponderar otras características que pueden ser graves debilidades o defectos. Aún así, lo usan. El resultado es que la cría con toda mayor probabilidad es de menor calidad que sus antecesores porque, probablemente, ahora tiene más defectos enmascarados que los que tenían sus respectivos progenitores. Y si afirmamos que el propósito de una crianza científica es tener mejores productos, generación tras generación, siempre y cuando eso sea posible, es evidente que vamos por mal camino.

Tampoco hemos desarrollado estrategias para ayudar a que factores heredables conectados a la calidad atlética del caballo se pasen de padres a hijos. Existe fuerte evidencia empírica que demuestra que el “inbreeding” se debe combinar con el concepto de “cruce balanceado”. Siempre debe haber una hembra en esa generación de los abuelos o bisabuelos que conecte al ancestro común de excelencia. Si eso no se hace, las mejores cualidades de este ancestro común no “bajan” (Factor Rassmussen).

Falta de un sistema o modelo de competencia que nos permita identificar los rasgos innatos y heredables que establecen la diferencia del caballo de Paso Fino como raza. Por ejemplo: La tabla de resonancia que constituye el principal atractivo de una competencia de Paso Fino no necesariamente es un instrumento idóneo para determinar la habilidad natural del caballo de Paso Fino para ejecutar la dinámica ideal de un caballo de Paso Fino. No olvidemos, que el paso fino es “estabilidad dinámica”. Incluso, a veces la tabla de resonancia se ha utilizado en contra de un caballo de ejecución firme y potente y con máxima estabilidad dinámica porque diz que suena “duro” y se prefiere a un caballo de pisada débil y blanda diz porque es un “caballo delicado”.

Creo que nuestra competencia en sí misma requiere de una cirugía mayor tanto para identificar las cualidades que le dan valor económico al caballo como para generar un espectáculo atractivo y excitante para el espectador. La competencia actual, a mi modo de ver y parece que para el público en general, no cumple ninguna de las dos cosas.
Comparto con todos y todas estas ideas, obviamente, de forma humilde y sincera. Espero que pueda ser un estímulo para generar ese diálogo fructífero que antecede todos los grandes cambios positivos en la historia humana.

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Solamente quiero hacer dos comentarios…

Como dice Eduardo, muchas personas en el Purismo piensan que la velocidad de ejecución de nuestros caballo no podrá llegar a los niveles que vemos actualmente en el Paso Fino Colombiano… al igual que Eduardo, yo pienso que nuestra raza sí va en esa dirección, pero por caminos diferentes…

El mejoramiento de una raza puede tomar muchas vías, algunas son naturales y conllevan unos procesos de evolución lento… entre ellos, por ejemplo, se encuentra los cruces consanguíneos (cercanos o lejanos)… otros buscan un método acelerado para introducir ciertas características “ahora”… un ejemplo podría ser el “out-crossing”…

En el caso del Paso Fino Colombiano… la evolución que hemos visto en las últimas dos décadas no responde a un proceso natural… sino a la introducción de genes externos a través de los cruces con animales de Trocha… este “out-crossing” ha mejorado la velocidad y la colección, pero ha cobrado su precio en la pérdida de naturalidad y sostenimiento…

En el Purismo ni tenemos la Trocha ni nos interesa hacer “out-crossing”, pero sí vamos mejorando por la vía lenta de la consanguinidad…

Esto me lleva al segundo comentario… la consanguinidad es una de las herramientas más usadas en el mejoramiento de muchas especies: caballos, perros, gatos, aves, ganado, etc… pero la consanguinidad, solamente por consanguinidad, no es una varita mágica para lograr resultados…

Eduardo ya señaló que muchos utilizan los cruces consanguíneos esperando un “golpe de suerte”… también explicó que el hecho de tener un ejemplar superior en la ascendencia no garantiza que haya heredado los genes que queremos traer hacia adelante… es importante tener siempre presente que dos hermanos/as completos/as no siempre han heredado los genes de las características sobresalientes…

La parte donde fallan la mayoría de los criadores –lo he repetido tantas veces que ya perdí la cuenta– es mantener los productos superiores y desechar los inferiores… por ejemplo, hacemos un cruce y la potranca no dio el grado para la pista o sea, que no heredó las características que buscábamos… entonces, en lugar de desecharla, la enviamos al cercado para usarla como madre!!!!!!!!!!

Por último, me gustó mucho el comentario de Eduardo sobre reevaluar nuestras competencias… deberíamos hacer un congreso entre las entidades, los criadores y demás representantes del Purismo donde se pueda redefinir la forma de evaluar nuestros ejemplares… alguien coge la batuta???

PD- Eduardo, GRACIAS por esa excelente reflexión!!!

20
09
2010

¿Quo vadis, paso fino colombiano?...

Publicado en Colombianos, Paso Fino por Romualdo | 14 comentarios

Nuestro amigo Nostradamus nos envía este artículo escrito por Jan Kubesa, criador de caballos de Paso Fino Colombiano en la República de Checa (Czechoslovakia)… en su artículo, Jan expresa lo que es la preocupación de los europeos –y algunos colombianos también– sobre el futuro del Paso Fino Colombiano… les dejo primero mi comentario y a renglón seguido, el artículo completo…

Lo primero que quiero señalar es que Jan expresa con claridad que Paso Fino Colombiano y Paso Fino Puro Puertorriqueño son dos razas distintas “por su evolución, conformación y por la forma como llegan al andar Paso Fino”…

Existe en algunos la noción de que los caballos de la conquista fueron Paso Finos: esto es un disparate mayúsculo…!!! El Paso Fino es un producto del Nuevo Mundo… esto no quita que haya varias razas alrededor del mundo que ejecuten aires similares… pero la noción de “raza” envuelve mucho más que el aire al que se desplazan…

En el caso que nos importa: Paso Fino Colombiano y Paso Fino Puro Puertorriqueño… ambos evolucionan, en una primera instancia, de los caballos traídos por los conquistadores… pero, estos caballos distaban mucho de ser una raza como nosotros lo entendemos hoy en día… sino que era un grupo heterogéneo, mezclado y diverso, donde había algunos que se desplazaban con algún tipo de ambladura… y dije “en una primera instancia” porque a lo largo de 500 años cada una de las dos poblaciones equinas –la de Colombia y la de Puerto Rico– estuvo sujeta a cruces selectivos utilizando mayor o menor consanguinidad para fijar ciertas características… e introduciendo otras mezclas con razas ajenas a la población original… por ejemplo, mientras en Puerto Rico se mezcló muy poco con otras razas… en Colombia hubo periodos donde se mezcló con Andaluces modernos (distintos a los caballo traídos de Andalucía durante la conquista), con Pura Sangres y Cuartos de Milla (cuando se puso de moda el deporte del Polo), etc…

Sencillamente, es imposible que dos poblaciones equinas diferentes e independientes, estén sujetas a diferentes cruces por 500 años y evolucionen en una misma raza… esto, genéticamente, es imposible… pero por interesante que sea este tema, no está directamente relacionado con el artículo de Jan… así que sigamos…

Jan nos dice que “los caballistas europeos no entienden por qué las autoridades estatales colombianas no han declarado al Paso Fino Colombiano como una raza”… esta es una muestra del desconocimiento que existe en Europa –y otras partes del mundo– sobre el Paso Fino Colombiano y su relación con el Caballo Criollo Colombiano… este desconocimiento ha sido difundido y fomentado por la PFHA y el mercado americano… y avalado, hasta cierto punto, por los colombianos… veamos…

El Paso Fino Colombiano es una modalidad dentro de la raza del Caballo Criollo Colombiano… o sea, que no es una raza en sí misma, sino una sub-raza o una de las ramificaciones dentro de una raza más abarcadora… esto tiene otro significado, pues dentro del CCC se acostumbraba –y aún se usa, aunque a menor escala– el cruce entre ejemplares de diferentes modalidades… esto implica que hay ejemplares de Paso Fino Colombiano que llevan sangre de Trochadores y/o Trotones Galoperos…

Otro ejemplo de la confusión lo vemos cuando habla de los prototipos del Paso Fino Colombiano para el mercado europeo y menciona a Resorte III, Resorte IV, Bochica, Rescate, Castellano, Amadeus y a Tupac Amarú… Tupac no era un Paso Fino Colombiano, sino un Trochador Fuera de Concurso… de la misma forma, aunque Jan no lo menciona, en Estados Unidos encontramos personas que se refieren a Don Danilo como “Paso Fino”, cuando en realidad este caballo es el padre de la Trocha Pura Colombiana y un gran influyente en el Trotón Galopero…

En lo personal, no tengo duda de que el Paso Fino Colombiano podría llegar, eventualmente, a convertirse en una raza… pero en la actualidad es una modalidad en evolución… y está muy lejos de convertirse en una raza independiente del CCC…

La base del problema que presenta Jan en su artículo son las dos visiones distintas que existen sobre el Paso Fino Colombiano… por un lado, hay un grupo de caballistas que insisten en un caballo de silla al estilo del Paso Fino Colombiano que existía hace 30 años o más… un caballo mas bien desplazado, cómodo, dócil y con resistencia para el trabajo… un caballo natural, no habilitado… un caballo para disfrutarse como cabalgadura por el solo placer de cabalgar…

Por otra parte, tenemos el Paso Fino Colombiano “Moderno”… un caballo de exhibición… donde se valora la velocidad del ritmo y la colección extrema sobre cualquier otra característica… inclusive, en ocasiones da la apariencia que rapidez y colección están por encima del ritmo mismo del Paso Fino… en este caballo “moderno” no es tan importante la naturalidad, pues hay ayudas en la doma que permiten habilitar los ejemplares… pero, por causa de las ayudas mismas, necesita de un chalán experto para poder mantenerle en el ritmo…

Me da la impresión que estas dos visiones son irreconciliables una con la otra… por un lado unos buscan los atributos que hicieron el Paso Fino Colombiano un caballo importante mundialmente: su capacidad como caballo de silla… mientras otros hablan de “evolución” para justificar el cambio dramático que ha sufrido esta modalidad en los últimos 20 años… Por una parte tenemos un grupo de caballistas románticos, que buscan conservar las características tradicionalmente importantes… y por otro lado, están los intereses económicos de aquellos que ha explotado el gusto americano por un caballo de show…

¿Quién está en lo correcto? En realidad, los dos y ninguno… toda raza –o sub-raza– está en una evolución constante… depende de los criadores y las entidades reguladoras el definir hacia donde se quiere ir… por eso la pregunta de Jan: ¿a dónde vas Paso Fino Colombiano? Y la respuesta, sencilla y llanamente, dependerá de lo que tenga más peso –entiéndase: más demanda– un caballo funcional o un caballo de show…

¿Quo vadis, paso fino colombiano?
Por Jan Kubesa

Estimados amigos caballistas: ¿A dónde vas, Paso Fino Colombiano?, es la pregunta que resume las inquietudes y comentarios que he podido escuchar tanto en Colombia como en Europa.

El panorama caballista en Europa

En Europa, el caballo tradicionalmente era un instrumento para el trabajo pesado en el campo y era un medio de transporte para los soldados hasta hace unos 100 años. En los últimos 50 años surgió la ola de varias disciplinas deportivas, carreras planas, “steeplechase”, salto y “dresura” europea que reclama ser la continuación de la equitación clásica. Los que practican todas estas actividades tienen sus razas preferidas, según las predisposiciones para tal actividad.

Aparte de estos caballistas existe otra cantidad que prefiere otras actividades, más naturales y con cercanía a la naturaleza. Por eso, hace unas dos o tres décadas tuvo gran éxito la importación de caballos norteamericanos –cuarto de milla, paints y appaloosas– por ser caballos naturales, fuertes y resistentes, ideales para cabalgar sin importar el terreno, ni lo largo del viaje.

Lo que esperan, y siguen buscando muchos caballistas europeos, es un caballo de verdad natural, práctico, para la familia, de buen carácter para confiarle en cualquier circunstancia, que lo pueda montar cualquiera persona de la familia, que sea resistente a cabalgadas prolongadas y lo más cómodo posible.

Si partimos de lo que afirman los caballistas colombianos –que el Paso Fino Colombiano es el mejor caballo de silla del mundo– y del concepto de caballo de silla como: “Un caballo que cumple con su función elemental de transportar al hombre para cubrir grandes distancias más rápido que a pie, que ayuda al hombre a realizar los trabajos del campo como cualquier otra raza de una manera más suave en comparación con otras razas equinas y que pueda ser montado por cualquier persona”, es fácil concluir que el Paso Fino Colombiano representa la mejor opción para los caballistas europeos.

Muy pocos tienen Paso Fino Colombiano y contados en los dedos de una mano lo evalúan y lo entienden. Los interesados preguntan: ¿realmente existe la raza Paso Fino Colombiano?

Eso tiene sus razones:

Desconocimiento de la raza Paso Fino Colombiano

Ese desconocimiento tiene dos motivos:

Hay muy poca información en los libros de caballos sobre Paso Fino Colombiano, ya que la mayoría son de origen inglés o alemán. Además, usan como recursos las informaciones incorrectas y confusas de Estados Unidos. Existen dos razas equinas “Paso Fino Colombiano y Paso Fino Portorriqueño” distintas por su evolución, conformación y por la forma como llegan al andar Paso Fino.

Nivel económico: con la masiva propaganda de la mezcla de caballos bajo el nombre de Paso Fino registrados en la PFHA, crean la falsa imagen de que son los dueños de este tipo de caballos. Sin saber que existe Paso Fino Colombiano, los caballistas de Europa se dejan convencer y compran unos caballos de dudosa calidad, mestizos y pintos.

El mercado que más crece y que más potencial tiene para el futuro es de caballo hobby para las familias.

Esta situación es muy positiva para el caballo criollo colombiano que puede cumplir con estas expectativas y satisfacer a los caballistas europeos. Por eso, sería muy recomendable que los criadores colombianos actuaran rápidamente para organizar una propaganda fuerte y masiva de sus caballos en Europa y distinguirlos de las demás razas por laterales.

El Paso Fino Colombiano no ha sido declarado formal y oficialmente como una raza equina aunque indiscutiblemente existe: los caballistas europeos no entienden por qué las autoridades estatales colombianas no han declarado al Paso Fino Colombiano como una raza. Declarar una raza propia es un asunto autónomo, de la soberanía de cada país. Indudablemente, el Paso Fino Colombiano transmite sus características básicas a las nuevas generaciones. No entendemos cómo no ha sido declarado una raza.

No existe estándar escrito oficial de la raza: es otro hecho que no entiende el mundo Europeo, ya que todas las especies tienen descritas por lo menos sus características más importantes para mantenerlas e identificar las razas fácilmente. Para proteger con eficacia a la raza colombiana sería clave declarar los registros y las genotipificaciones del archivo de Fedequinas y sus asociaciones como los únicos válidos.

En la actualidad, hay un evidente riesgo para el Paso Fino Colombiano, ya que podrían cruzarse con mestizos criados en otros países, que si bien los registran como Paso Fino, evidentemente que no lo son. Por eso, Fedequinas no puede aceptar los registros de Paso Fino expedidos en otros países y por otras organizaciones.

La poca publicidad de Paso Fino Colombiano en Europa

No hay ninguna publicidad sobre la raza. Ni las entidades caballistas colombianas, ni los criadores han desarrollado estrategias publicitarias. Las únicas presentaciones de la raza Paso Fino Colombiano y los seminarios los hicimos en nuestro país. Sería importante que Fedequinas promocionara el Paso Fino y las otras modalidades colombianas en Europa.

El transporte directo Colombia – Europa

Un obstáculo serio para el comercio de los equinos colombianos hacia Europa es el transporte. La Comunidad Europea, lamentablemente, no permite el transporte directo entre Colombia y Europa. Los que quieran comprar caballos en Colombia tienen que someterse a unos trámites complicados, costosos y largos. El transporte aéreo de un solo caballo de Colombia a la Comunidad Europea vale alrededor de USD$20.000 y los caballos colombianos tienen que pasar cuarentena en otros países para poder ser transportados a Europa. Es decir, una cuarentena de exportación en Colombia, transporte aéreo a otro país, otra cuarentena allí y otro transporte aéreo al país europeo. Además de los altos costos económicos, los riesgos son elevados. Sería muy útil que las autoridades colombianas, el ICA o el Ministerio de Agricultura hicieran algo para abrir los mercados y promover estos magníficos animales en el mundo.

Preguntas y dudas concretas de interesados europeos

A pesar de los inconvenientes, gracias al esfuerzo de algunos caballistas europeos y de sus amigos colombianos se ha despertado el interés por el Paso Fino Colombiano. Toca subrayar su interés primordial por encontrar caballos útiles, que sean prácticos y eficientes como medio de transporte. Igualmente, que tengan un andar natural, que se puedan montar sin necesidad de cambios artificiales. Por otro lado, los europeos manifestaron su fuerte descontento con la presentación de Símbolo del Besilu en la Copa América 2000, con su cuello deformado y andar artificial recortado y descoordinado. Igualmente, a Joyero III lo presentan como una caricatura de Paso Fino Colombiano, en contra de la naturalidad del caballo.

En cambio, a los Europeos les causó muchísimo interés la información sobre el viaje de 965 km realizado en 8 días por Guillermo Londoño –con finos y trochadores–. Eso despertó mucha admiración en los caballistas europeos y para ellos es una referencia mucho más importante que la artificialidad vista en las pistas. En los seminarios de Paso Fino Colombiano que hemos realizado, el concepto de los caballistas era unánime: muchísimo aprecio y admiración por lo que mostraban Resorte III, Resorte IV –derrotando a Bochica en Medellín en 1984–, Rescate con Óscar Cardona, el duelo entre Castellano y Amadeus en Manizales en los 80, las presentaciones de Tupac Amarú con Ítor Montero.

Varios conceptos de caballos de paso

En el caso del paso peruano, el énfasis se pone en la utilidad del caballo como medio de transporte. Tiene que cumplir con dos características básicas: cubrir eficazmente el terreno y ofrecer comodidad a su jinete. No existe ninguna tendencia para recortar artificialmente el paso peruano.

El Paso Fino Colombiano tradicionalmente fue un caballo eficaz y cómodo, sus criadores han sido capaces de criar el caballo más suave del mundo debido a que puede ejecutar el paso fino isocrónico.

Puerto Rico es una isla pequeña (solamente 180 x 64 km), con distancias cortas y sus montañas no se pueden comparar con las de los Andes. Por eso, allí evolucionó otra raza de caballos, diseñados para recorrer distancias relativamente cortas y más que un caballo útil, los criadores buscaron vistosidad en las exposiciones. Por eso, son ejemplares de show.

Existe el consenso general de que el mejor caballo de silla es el colombiano. Al problema que está afectando su cría y su uso contribuyó el hecho de que, junto con su caballo, los caballistas colombianos lamentablemente no exportaron también su cultura caballista, su chalanería, su forma de adiestrar, montar y presentar sus caballos.

Estas son preguntas y comentarios que comúnmente salen debido a informaciones provenientes de internet y a videos de Estados Unidos

a) Utilidad: para que un caballo de silla pueda ser considerado útil debe transportar a su jinete a una velocidad razonable, aproximadamente a 12 km por hora, que equivale al trote lento de la mayoría de las razas equinas. El caballo debería cubrir distancias de 50-60 km por día.

b) Tamaño adecuado

c) Rapidez de cadencia

d) Magnitud de desplazamiento

e) Naturalidad de movimiento: se ven muchos caballos con movimientos artificiales, sin equilibrio, fuera de la modalidad y sin naturalidad.

f) Forma de montar: muchos jinetes se sientan de una forma incómoda y absurda. Algunos lo hacen casi sobre el cuello del caballo e inclinados hacia las orejas del ejemplar. Otros se inclinan hacia atrás con sus piernas tensas y estiradas bajo la mandíbula inferior del caballo.

g) La forma de juzgar y evaluar los caballos: despiertan mucha curiosidad los parámetros de juzgamiento y la relevancia de las pruebas individuales, ya que pareciera más importante la velocidad de la cadencia sobre cualquier otra característica.

Forma de montar: Lo más importante es hacerlo de una forma natural, cómoda para el jinete y para el caballo. Para sentarse bien, hay que ubicar la silla en el lugar correcto. Generalmente, la silla debe ser sencilla, plana, para así distribuir el peso del jinete uniformemente, disminuyendo la presión del lomo del caballo por cm cuadrado.

Silla correcta donde el centro de gravedad del jinete está aproximadamente en la mitad de la silla. El hombro, la cadera y el tobillo están en una línea vertical recta, en equilibrio Silla de diseño incorrecto que traslada el centro de gravedad del jinete atrás por unos 10 cm. Concentra el peso del jinete en un área muy limitada, que afecta negativamente sobre todo parte de los riñones, puede afectar la salud del caballo en corto tiempo.

Correcto Malo – Para que la silla cumpla con su propósito primordial y no maltrate al caballo, ni limite su movimiento, y suministre comodidad al jinete, hay que buscar el sitio correcto para que no haga presión sobre las escápulas y no las limite en el movimiento, pues negativamente afecta la marcha del caballo.

La forma de juzgar y evaluar los caballos

Recuerdo una de las conversaciones con mi profesor de chalanería colombiana hace unos 8 años. Me dijo: “Usted debe escoger si quiere un caballo para cabalgar por el campo o de competiciones”. Yo no le entendí, ya que estaba convencido de que el propósito de los juzgamientos en las exposiciones era el de escoger el mejor caballo de silla. Mi profesor entonces sabía lo que yo no sospechaba: hay tendencias por juzgar lo aplaudido y no necesariamente al caballo de silla. Sigo convencido que lo más importante es la utilidad del caballo, no el show, y que los criterios deben ser fijados en esta perspectiva.

Competencias y reglamentos de Fedequinas

El juzgamiento de competencias de Fedequinas es más amplio que el de la equitación clásica, ya que se evalúan tres características: el fenotipo (heredado y transmisible a futuras generaciones), el adiestramiento (agregado por el humano y no transmisible a la descendencia) y los movimientos (el resultado del fenotipo y la influencia humana). Su objetivo es escoger el ejemplar que mejor reúna todas las calidades que debe tener el caballo de silla. La tarea no es fácil ya que se debe mantener el equilibrio sin dejar de prevalecer una característica sobre las otras. Es mucho más fácil escoger el caballo de mejor fenotipo (información importantísima para escoger al reproductor) o el caballo de mejor rienda y movimientos (mejor adiestramiento y aplauso para el chalán). Por ejemplo, un caballo de excelente fenotipo que predilecta muy buenos movimientos pero mal adiestrado, resulta con mala rienda y mal movimiento, mientras que el caballo de regular fenotipo, pero muy bien adiestrado y muy bien montado resulta con mejor movimiento.

Errores comunes

La magnitud del paso de caballo está básicamente indicada por el ángulo de la escápula. A los que dicen que ya logran tener potros que al nacer tienen la capacidad de hacer solamente pasos corticos se les puede contestar que eso no es una evolución del paso fino, sino la degeneración del mismo.

Si la meta es tener el caballo que menos avanza y con la mayor cadencia posible, hay dos formas de tratar de conseguirla:

- Seguir abusando de los caballos actuales en el adiestramiento contra su conformación y naturalidad, obteniendo caballos artificiales, fuera de su modalidad, sin educación ecuestre y de puro circo.

- Por la presión de selección genética disminuir la alzada de Paso Fino, ya que los ejemplares pequeños, según las leyes físicas, desarrollan una cadencia más rápida, y aumentar el ángulo del omoplato para que el caballo pueda hacer solamente pasos muy cortos.

Aunque así se llegará a aumentar la cadencia y parquear al caballo, ¿dónde terminaría esto?

Tendríamos caballitos vibradores de 120 cm de alzada con capacidad de dar pasos de 10 cm. Eso es un callejón sin salida.

Los caballos no evolucionan para no poder desplazarse. Es difícil imaginar la era de oro del mejor caballo de silla para ser convertido dentro de dos o tres décadas en un caballo de circo inútil.

En otro lado tenemos el concepto tradicional de caballo de silla útil: de buena estatura, que mantiene la proporción con el jinete, iniciado después de que finalice su desarrollo físico, terminado y adiestrado gradualmente –sin forzarlo demasiado– conservando su salud, sin operaciones innecesarias, con movimientos naturales, brioso y alegre, que cubre eficazmente el terreno, quietud de anca, con los jinetes sentados naturalmente y en equilibrio con el caballo, con buen rienda y la comodidad que solo ofrece el Paso Fino Colombiano.

Observando lo que está sucediendo con estos dos conceptos y dos tendencias en el mundo fino, es importante que nos preguntemos –teniendo en cuenta la próxima Mundial que indudablemente influirá en el futuro y con la posibilidad de atraer a caballistas europeos– ¿a dónde vas Paso Fino Colombiano?

20
07
2010

Feria del Campo...

Publicado en Paso Fino por Romualdo | 2 comentarios

Hace unas semanas se llevo a cabo la Feria del Campo en el Centro de Convenciones de San Juan… las actividades comenzaron el viernes, con la Convención de Criadores… el sábado tuvieron lugar exhibiciones de Andadura, Salto, Rodeo y otras disciplinas ecuestres… y el domingo fue la competencia de Paso Fino que le daba nombre a la Feria… ¿Qué puedo decirles?… La actividad fue todo un éxito, tanto en la asistencia del público (bueno como promoción de nuestra raza) como en la cantidad y la calidad de ejemplares que participaron… en fin, hacía mucho tiempo que no veía una competencia tan lucida como esta… FELICIDADES a la Federación y a la Revista Bríos!!!

Pensaba traerles un “reportaje” gráfico de la Feria del Campo… pero les confieso que no me gustaron las fotos que tomé (cerca de 400)… recuerden que yo no soy fotógrafo, así que parece que había algo malo en las opciones de la cámara y no me di cuenta hasta que las revisé en mi casa después de la competencia… aún así, hice un escogido de las mejorcitas para ustedes… al menos podrán tener una idea de lo que allá aconteció…