Feria Dulce Sueño 2007

La Feria Dulce Sueño es el evento más grande que tiene el Purismo… no sólo por la cantidad de ejemplares que se dan cita en Guayama… ni por la cantidad de público que asiste y que incluye amantes del Paso Fino de fuera de la isla… sino por la calidad y arreglo de los ejemplares que allá se presentan…

Este año la feria estuvo espectacular… tanto en los eventos de hembras, como en los de machos… no hay duda de que el Paso Fino está resurgiendo… y muy fuerte…

Por eso, para aquellos que no pudieron asistir… aunque un poco tarde, les traigo una muestrecita de lo que allí aconteció… ¡qué lo disfruten!



Este video lo encontré en YouTube y es parte del DVD que Arvelo Productions tomó durante la feria y que puede conseguirse a través de la página de la revista Paso Fino, a Puerto Rican Breed

Comments { 4 }

Doma vaquera con garrocha

Dando una vueltecita por YouTube me encontré con este video de “doma vaquera” donde jinete y caballo dan una demostración impresionante de la “garrocha”…

Este estilo de montar “a la jineta”, donde no se utilizaba bocado ni bridas, sino que se el caballo se controlaba con las piernas y el movimiento del cuerpo, es parte de la herencia berberisca de la que desciende nuestra raza… ¡disfrútenlo… el final está… nah, véanlo!!!



Comments { 22 }

Hablemos de Trocha (2 de 2)

En el primer artí­culo vimos el origen de la Trocha y su relación con el Caballo de Paso Colombiano… en este segundo artículo trataremos de explicar la mecánica de la Trocha y cómo esta compara con el aire del Paso Fino…

Para poder entrar a explicar el movimiento de la Trocha primero tenemos que entender el movimiento del Paso Fino… y para esto utilizaremos parte de la descripción que aparece en el artí­culo ¿Qué es Paso Fino?

El movimiento básico de un ejemplar de Paso Fino se divide de cuatro tiempos iguales que, a manera de ejemplo, describiremos como: (1) pata izquierda – (2) mano izquierda – (3) pata derecha – (4) mano derecha… Cada uno de estos movimientos transcurre en un espacio de tiempo igual… a esa cadencia de movimientos igualmente espaciados le llamamos isocronismo…

Tradicionalmente hemos dicho que el Paso Fino es un movimiento en “cuatro tiempos laterales” porque, visualmente, da esta impresión… Pero en la realidad, al analizar la mecánica del movimiento, encontramos que el Paso Fino no es lateral (como es la Ambladura), ni es diagonal (como es el Trote), sino que es lo que en inglés se conoce como un “square gait”…

Veamos los cuatro tiempos básicos de los que hablábamos hace un momento: (1) pata izquierda – (2) mano izquierda – (3) pata derecha – (4) mano derecha… Si tomamos la primera parte de este movimiento: (1) pata izquierda – (2) mano izquierda; apreciamos un movimiento lateral, pues ambas patas pertenecen al mismo lado… Pero al examinar el movimiento siguiente: (2) mano izquierda – (3) pata derecha; apreciamos un movimiento diagonal, pues son patas diagonalmente opuestas…

Al examinar los dos aires básicos de la Ambladura y el Trote observamos que ambos aires se realizan en dos tiempos, por bípedos o pares simultáneos… en el caso de la Ambladura, el caballo se desplaza utilizando bí­pedos laterales, o sea, mano y pata de un mismo lado… en el caso del Trote, por bípedos diagonales, o sea, mano y pata de lados opuestos…

Cuando uno de estos dos aires básicos se “rompe”, o sea, que dentro de un mismo bí­pedo una mano o pata se adelante a la otra, entonces el movimiento pasa de dos a cuatro tiempos… El justo medio entre la Ambladura y el Trote, ese punto en donde los cuatro tiempos están igualmente espaciados entre ellos, ese punto deja de ser lateral o diagonal pues las patas no se mueven por bípedos, sino independientemente unas de otras… y ese medio es donde se encuentra el Paso Fino…

Cuando la cadencia no es uniforme en los cuatro tiempos, o sea, que falta isocronismo, el ritmo se mueve hacia uno de los dos extremos, hacia la Ambladura o hacia el Trote… En el Paso Fino Puro Puertorriqueño, la falta de ritmo en un ejemplar le hace tender hacia el lateral o Ambladura y encontramos que el ejemplar se “endosa”… En el Paso Colombiano, la falta de ritmo le hace tender hacia la diagonal o Trote y decimos que el ejemplar se “trocha”… Entonces, podemos decir que la Trocha es un punto intermedio entre el Paso Fino y el Trote… con una secuencia en las pisadas similar al Paso Fino, pero un ritmo muy cercano al Trote…

Secuencia

Ya dijimos que el Paso Fino no es un aire lateral ni diagonal, sino que patas y manos se mueven independientemente en cuatro tiempos isócronos: 1 – 2 – 3 – 4 – 1 – 2 – 3 – 4… y su sonido característico es ta-ca-ta-ca-ta-ca-ta-ca

La Trocha, por su parte, surge de un Trote que se “rompe” de dos a cuatro tiempos… produciéndose un retraso de la pata con respecto a la mano (o un adelantamiento de la mano con respecto a la pata, según se vea)… así­ podemos describir el movimiento básico como: (1) mano izquierda – (2) pata derecha – (3) mano derecha – (4) pata izquierda… aunque con una cadencia desigualmente espaciada: 1 2 – 3 4 – 1 2 – 3 4… Es importante entender esto, la Trocha tiene una cadencia desigual, o sea, no es un aire isócrono… por lo que las patas se siguen moviendo en bípedos diagonales…

El sonido caracterí­stico para el Trote es tas – tas – tas – tas… sin embargo, como la Trocha es un Trote roto donde la mano y la pata del bípedo diagonal comienzan su recorrido simultáneamente, pero al pisar, la mano precede a la pata por una pequeña fracción de tiempo… eso hace que los cuatro tiempos no sean claramente apreciables al oído… aun así, el sonido característico de la Trocha resulta único y particular: tras – tras – tras – tras

En el artí­culo anterior vimos que al estabilizarse la Trocha, esta paso, de ser un aire secundario en los Caballos de Paso Colombiano, a ser una nueva modalidad dentro del Caballo Criollo Colombiano… pero en realidad el resultado son dos modalidades, dependiendo de la cadencia de la Trocha y si la misma viene acompañada de la ejecución del Galope… Por ejemplo, la Trocha en un ejemplar de Trocha & Galope debe tener una cadencia mediana donde la cadencia de la Trocha combine con la cadencia media del Galope… Sin embargo, un ejemplar de Trocha Pura Colombiana mostrará una cadencia mucho más rápida…

Como dato curioso podemos mencionar que la Trocha no es un “aire” exclusivo del Caballo Criollo Colombiano, aunque debemos admitir que el pulimento y la rapidez que ha alcanzado en Colombia son extraordinarios… por ejemplo, podemos encontrar su “equivalente” en el Fox Trot, del Missouri Foxtrotter… y en el Pasitrote, del Caballo de Paso Peruano…

Siguiendo con nuestro análisis de la Trocha en comparación con el Paso Fino… de seguro hemos escuchado que hay ejemplares de Paso Colombiano que “descansan” o tienden a la Trocha… también que hay caballos “trochados” que pueden habilitarse al Paso Fino… Vamos a examinar esto un poco y ver lo que significa para nosotros…

Hace un rato dije que la Trocha es un punto intermedio entre el Paso Fino y el Trote, con una secuencia en las pisadas similar al Paso Fino, pero un ritmo muy cercano al Trote… También dijimos que en el Paso Fino la secuencia era: (1) pata izquierda – (2) mano izquierda – (3) pata derecha – (4) mano derecha – (1) pata izquierda – (2) mano izquierda – (3) pata derecha – (4) mano derecha…

En el Paso Fino las patas se mueven cada una levantándose y posándose en el suelo de manera independientemente… siguiendo la secuencia que aparece arriba con un ritmo isócrono…

En la Trocha, a diferencia del Paso Fino, el movimiento se inicia cuando uno de los bí­pedos (mano y patas opuestos) se levanta simultáneamente del suelo… y el primer tiempo lo contamos al posar la mano en el suelo… seguida muy de cerca con la pata diagonalmente opuesta, para el segundo tiempo… estos dos tiempos suceden muy rápido uno detrás del otro… transcurre un tiempo de transición más largo (similar al Trote)… para levantarse simultáneamente el segundo bí­pedo… al posar la mano se cuenta el tercer tiempo… seguida muy de cerca por la pata opuesta para el cuarto tiempo… y otro tiempo más largo de transición… Si observamos la secuencia de pisadas de la Trocha – que aparece marcada en rojo – es idéntica a la secuencia del Paso Fino… aunque su ritmo es muy diferente…

Si nos hemos fijado alguna vez, una de las pruebas de dificultad que realizan los jueces es detener un ejemplar en la pista dura, para pedirle que reanude su marcha desde una posición de descanso… esto permite apreciar la secuencia de la pisada en ese ejemplar específico, de acuerdo a como inicia su marcha…

Existe una relación muy estrecha entre el Paso Fino Colombiano y la Trocha… una línea muy fina, donde la tendencia hacia uno u otro está determinada por el ritmo del ejemplar… Por esta razón Raúl Estrada Londoño, en su libro “Chalanerí­a Colombiana”, explica que el caballo de Trocha se “afina” si su ritmo histórico no es muy puro, o si su chalán lo aprieta y recorta de manera simultánea… por eso dice que un caballo de Trocha se “pule”, pero no se “calibra”… porque este apretar y recortar varí­a el ritmo de la Trocha y habilita al ejemplar hacia el Paso Fino…

Como dicen que una imagen vale más que mil palabras… no hay mejor forma para aprender sobre la Trocha que viéndola “en acción”… así­ que aquí­ les traigo un video de Bucéfalo de Vuelta Grande, un ejemplar Fuera de Concurso en la modalidad de Trocha & Galope…

Una opinión muy personal…
Hoy en día vemos ejemplares donde su ascendencia genética es de Paso Fino Colombiano… sus padres y abuelos son ejemplares de Paso Fino Colombiano… sin embargo, ellos “prefieren” el aire de la Trocha… Estos animales no “descansan” en la Trocha, como sucedí­a con el “Paso Castellano”, sino que indiscutiblemente tienden a preferir la Trocha como aire principal… Tampoco son ejemplares de Trocha, ya que vimos que las exigencias de esta modalidad rechazan toda posibilidad de que el ejemplar se “afine” o tienda al “fino” dentro o fuera de la pista…

Este “problema” lo podemos apreciar de manera más marcada en Estados Unidos, donde se ha propagado la noción de que el Caballo de Paso puede y debe ejecutar este segundo aire… Me preocupa que algunos de estos caballos, caballos que lucen imponentes a la vista… por su fenotipo… por su rapidez… por su colección… pero que no pueden presentarse en una competencia porque no son capaces de sostener el ritmo del Paso Fino durante la misma… esos son los caballos más usados en la recrí­a… y me pregunto, ¿qué podrán transmitirle ellos a la próxima generación?… ¿rapidez?… ¿colección?… pero, ¿y el ritmo del Paso Fino… podrán ellos transmitir un ritmo que no tienen?…

Me parece – y me perdonan los amantes del Caballo de Paso Colombiano por la intromisión de un Purista en sus asuntos – que deberí­an adoptar algunas de las exigencias que implementaron los criadores de Trocha Pura Colombiana… Sólo exigiendo el ritmo del Paso Fino en las competencias serán capaces de conservarlo y pasarlo a futuras generaciones…


Bibliografí­a

  1. American Trote and Trocha Association – ATTA
  2. Jaime Mejí­a Escobar y Camilo de Francisco Saavedra, “El Caballo de Paso Colombiano”
  3. John Jairo Galvis, “La Trocha es otra cosa”
  4. Mario Gómez Caballero, “Historia del Caballo de Paso Fino Colombiano” (Fedequinas)
  5. Pedro Luis Mogollón, “Why Paso Finos Trocha!”
  6. Rhonda Hart-Poe, “Staccato Beat! Gaits of the Paso Fino”
  7. Raúl Estrada Londoño, “Chalanerí­a Colombiana” y “Chalanerí­a Colombiana II”
  8. Raúl Estrada Londoño, “El Caballo de Paso Fino Colombiano, una autentica raza criolla”
  9. Raúl Estrada Londoño, “The Airs or Gaits and the Conformational Characteristics of Our Native Horses”

Comments { 8 }

Hablemos de Trocha (1 de 2)

La Trocha es un “aire” propio del Caballo Criollo Colombiano… y no hay duda que todos los caballistas colombianos pueden reconocer la diferencia entre Paso Fino y Trocha… pero fuera de Colombia, donde la Trocha ha venido a conocerse recientemente, existe una gran confusión sobre lo que realmente es la Trocha… su origen junto al Caballo de Paso… su desarrollo actual… su mecánica de movimiento… Más aún, continuamente vemos aficionados y hasta jueces, utilizar el término “trocha” o “trochado” para referirse a un ejemplar que está fuera de paso… Esto me llama mucho la atención, especialmente en el Purismo, donde la Trocha no es un “aire” propio del Paso Fino Puro Puertorriqueño…

Por eso he decido escribir esta serie de dos artículos donde pretendo desarrollar una pequeña “catequesis” sobre lo que es la Trocha… En el primero, mirando su origen y relación con el Paso Colombiano… y el perfeccionamiento que ha alcanzado en la modalidad de la Trocha Pura Colombiana… Y en el segundo artí­culo les presentaré una descripción de la mecánica de la Trocha en comparación con el Paso Fino…

Para hablar del origen de la Trocha tenemos necesariamente que hablar de la historia del Caballo Criollo Colombiano, en especial el Caballo de Paso… Mario Gómez Caballero, en su “Historia del Caballo de Paso Fino Colombiano”, nos cuenta que en Colombia existían dos centros de recría importante, cada uno con un tipo de caballo muy definido y de caracterí­sticas propias…

Uno de estos centros de recrí­a se desarrolló en la planicie Cundi-Boyacense (Cundinamarca y Boyacá), en un hábitat de humedad y de planicie… Estos caballos nací­an entre los pantanos y desarrollaron un tí­pico andar de “pinceleo” en las manos, similar al que los peruanos llaman “término”… El otro se desarrolló en las montañas de Antioquia, entre mucho barro y caminos de cangilones (zanjas) muy profundos que se hacen en las “trochas” del monte (la palabra trocha significa una vereda estrecha que sirve de atajo o un camino abierto en la maleza)…

El caballo de “pinceleo”, que se criaba en el pantano, era muy distinto al de “pistoneo”, que se criaba en la zona montañosa del suroeste antioqueño… Por ejemplo, el movimiento de “pincel en las manos” les hací­a fácil despegar de los pantanos, cosa que le hubiera representado un gran esfuerzo al caballo de “pistoneo”… Estos caballos de “pinceleo” eran de casco ancho y “hací­an el término” para que les rindiera más dentro del agua y los pantanos…

El de “pistoneo”, en cambio, era suave de andar… por el frente se observaba que las manos y las patas eran de “pistón”, caracterí­stica que desarrollaron para no caerse cuando se metían en los cangilones… Este tipo de “andar de pistón”, de gran elasticidad y potencia, fue el tipo de andar que se prefirió entre los criadores colombianos y puede reconocerse en el Paso Fino, en la Trocha Castellana (o Paso Castellano) y en la Trocha Pura Colombiana moderna…

En los años 30, en la Hacienda La Chucua de Cundinamarca, se cruzaron unas yeguas de “pinceleo” conocidas como las “Chulas”, con dos caballos de “pistoneo” provenientes de Antioquia: El Mico y El Antioqueño… Este cruce de las yeguas de La Chucua, que eran fenotí­picamente parecidas a lo que hoy son los caballos peruanos, yeguas de “término” o de “pinceleo en las manos”, arrastradas de patas, pero muy suaves y de un brí­o impresionante… con los dos caballos de “Paso Castellano” traí­dos de Antioquia, producen magní­ficamente y de allá­ nace la famosa estirpe de Los Chucuanos…

Todo el mundo comienza a admirar esos animales y comienzan a cruzar sus yeguas y caballos con esos ejemplares: suaves, muy fogosos y que rendí­a mucho al caminar… Surgió entonces una raza muy briosa, muy dócil pero que desplaza mucho al andar…

Raúl Estrada Londoño, en “El Caballo de Paso Fino Colombiano, una autentica raza Criolla”, nos dice:

…los caballos de “Paso Castellano”, producto intermedio en el último proceso de encaste conocido, aquellos que en nuestro occidente colombiano, especialmente en Antioquia, por allá en los años de 1950 “trochaban en el camino y entraban finos al pueblo”, eran adquiridos permanentemente por los criadores de la Sabana de Bogotá para, “eliminar con ellos el voleado de brazos y producir un caballo más corto”, en sus ejemplares de paso fino descendientes de los traí­dos desde Santa Marta por Don Gonzalo Jiménez de Quesada para la fundación de Bogotá en 1538, gracias a los “resultados y medidas que transmití­a el trochecito castellano, ya que en esta tierra no lo habí­a”.

Es importante notar que en este tiempo no existí­a la Trocha como una modalidad aparte o definida, sino que esta Trocha “original” era parte integral de muchas familias importantes en la caballada Criolla Colombiana… especialmente, en las familias de caballos de “pistoneo”, que ha sido el andar que se ha desarrollado en el Caballo de Paso Colombiano moderno… Es por esta caracterí­stica genética que se “justifica” que ciertas lí­neas de Caballos de Paso Colombiano “descansen en la Trocha”… pero ojo, que algo sea justificado no quiere decir que se ideal o deseable…

Me refiero a esta Trocha como Trocha “original” para diferenciarla a la Trocha “moderna”, que es un aire muy definido en sí­ mismo y desarrollado como una modalidad de exhibición… Para entender un poco mejor el propósito de esa Trocha original y su aceptación dentro del Caballo de Paso Colombiano de esa época podemos compararlo con el paso largo o andadura que realizaban nuestros caballos de Paso Fino en Puerto Rico… La Trocha era un aire secundario que se usaba para cubrir terreno, pero al recoger al ejemplar, este regresaba a su aire primario que era el Paso Colombiano…

La Trocha “moderna” tiene su origen en un caballo prepotente que revolucionó toda la crianza caballar de Colombia, pero muy en especial el aire de la Trocha… A este respecto, Raúl Estrada Londoño, en “Chalanerí­a Colombiana”, nos dice:

Su presencia en nuestro caballo es relativamente nueva si la analizamos por su origen genético, aun cuando también se producí­a en el caballo de Paso Fino de la región Andina, como un aire secundario de descanso del animal, cuando este quería mermar el ritmo y su jinete le exigí­a hacerlo con métrica y cadencia determinadas. Entonces, el caballo para mover con menos velocidad sus miembros, tenía que modificar sus desplazamientos, cambiando el bí­pedo lateral del “paso”, por el bí­pedo diagonal de la “trocha”.

El Sr. Estrada sigue explicando cómo el caballo Don Danilo estabilizó el aire de la Trocha, dando inicio a la modalidad de la Trocha Pura Colombiana…

Hacia el año de 1960 apareciá en el panorama caballí­stico colombiano Don Danilo, como un ejemplar dominante, no sólo por la evidente calidad de sus movimientos, sino, por la fuerza con la cual transmitiá en los años siguientes una nuevas y muy marcadas caracterí­sticas de orden fenotí­pico y genotípico.

En cuanto a las primeras, se apreciá con mucha definición una nueva línea de grupa, redonda y de desprendimiento de cola más alto; un menor adorno con aquella; un cuello más corto y triangular; un mayor ancho de ancas y pecho, acompañado de una inesperada fortaleza y elevación de los brazos. En la mayoría de los ejemplares apareciá también un mejor resorte en el corvejón de las patas, que permitía más elasticidad del tren posterior.

Genotípicamente, hubo disminución general del brí­o y una transmisión más constante del ritmo diagonal en los nuevos productos, como consecuencia del poder genético de aquel padrillo.

Al investigar su origen, quedá claro que era hijo de la yegua DANESA, media sangre, hija del caballo LUSITANO, un portugués puro, representante afortunado del caballo español moderno traí­do en 1946 a Colombia por la rejoneadora Conchita Cintrón. Por la lí­nea paterna, era hijo del caballo REY COMETA, y nieto de COMETA, caballo antioqueño descendiente de las mejores líneas seleccionadas del suroeste, mantenidas dentro de la conservación cuidados de la sangre tradicional berberisca traída por los conquistadores.

Este hecho constituyó sin lugar a dudas, una irrupción de la sangre del caballo español moderno, de que nos habla Cabrera, en nuestra caballada de origen berberisco, lo cual produjo cambios trascendentales no estudiados con detenimiento hasta la fecha. Se inició un proceso en el cual, entre confusiones y aciertos, se modificaron transitoriamente, pero en forma muy evidente los movimientos de algunos de nuestros caballos, mejorando los ritmos diagonales, es decir, el trote y el “troche”, al cabo de dos o tres cruzamientos, pero afectando en variadas formas el paso. Esta afectación puede tomarse como perjudicial cuando se modificá el ritmo en los nuevos productos, o cuando la fuerza genética del ritmo diagonal se igualé con la del lateral, de origen berberisco, para dar paso a ejemplares indefinidos, y de movimientos lentos, por la aparición de unas nuevas formas de brazos, que restaron velocidad y definición a los pasos.

Pero no todos los resultados fueron negativos: la nueva conformación de corvejones mejoró en el “fino” la quietud de sus ancas, cuando se conservó la suavidad del brazo y se consiguió un mayor resorte en el corvejón. De otro lado, con algunas características transmitidas por sus hijos más sobresalientes, -El Arco, Rebelde, Anarcos, Veneno, Canario, etc.-, veremos como se estabilizó, en una afortunado acontecimiento genético, la “trocha” como movimiento diagonal de 4 tiempos, producido con fijeza, especialmente la lí­nea de EL ARCO.

Esta manifestación constante y cada día más pulida de la trocha produjo un nuevo caballo de silla de brillante provenir por su doble utilidad, ya que es suave, armonioso y de inmejorables condiciones para el trabajo, porque levanta más los brazos y las patas que el caballo fino; con lo cual está más cómodo en los terrenos ondulados y en los pastizales. Tiene sí­ una exigencia, y es que los brazos no se eleven más allá de la horizontal que pasa por la base de los codos del caballo, para que no se afecte la velocidad de los remos ni la armonía de los brazos con las patas.

Es interesante notar cómo este nuevo aire ha echado raíces en los caballistas colombianos y lo mucho que se han esforzado por lograr la pureza en esta nueva modalidad… John Jairo Galvis, en su artí­culo “La Trocha es otra cosa”, lo explica de esta manera:

Lo que si nunca puede ocurrir es que un caballo de diagonales pase a los laterales, seria reprobable desde todos los puntos de vista; y si ponemos atención a lo que en realidad es la Trocha, veremos en ella una modalidad muy exigente, donde la cadencia, el ritmo, la velocidad y el sostenimiento, la encumbran quizás como la más evolucionada de todas las modalidades cobijadas por CONFEPASO.

Aquí­, el autor hace referencia a las normas de juzgamiento, donde un caballo de Trocha no puede salirse de su aire, mucho menos “afinarse”… esto serí­a motivo de descalificación… Como nota personal añado que en las normas de juzgamiento en el Paso Fino es más “condescendiente” al no exigir esta misma pureza en la ejecución y sostenimiento del Paso Fino…

Para resumir lo que hemos visto, nuevamente hago referencia al libro “Chalanerí­a Colombiana”, donde el Sr. Estrada Londoño hace algunas distinciones importantes:

  • antes de la década del 50, la Trocha ya existí­a en la caballada colombiana, pero en número inferior… esta tení­a su origen en el cruce del ritmo diagonal (Trote & Galope) con el Paso Fino Colombiano…
  • el uso de Don Danilo y sus hijos produjo una Trocha definida y abundante en la generaciones siguientes a la suya…
  • a esto le siguió un cruzamiento indiscriminado de ambos ritmos – Paso Fino y Trocha – en el primer proceso de formación de la Trocha… lo que llevó a la formación de un aire denominado “Paso Castellano” en la zona andina, caballos que se desplazaban en la Trocha en los terrenos ondulados, y al Paso en las calles y terrenos planos…
  • esta “doble aptitud” se fijó casi como una modalidad propia, con todos sus inconvenientes genéticos… pero bajo la complacencia de criadores de algunas familias equinas importantes, que veí­an con beneplácito que ambos aires se reunieran en un mismo ejemplar de “paso repicado”…
  • la Trocha actual se va alejando, fenotípica y genotípicamente, del Paso Fino… donde los criadores buscan un mayor grado de perfeccionamiento de la nueva modalidad…

Podemos entonces afirmar que la Trocha, como un aire secundario, ha estado estrechamente relacionada al Caballo de Paso Colombiano… donde algunas líneas la ejecutaban en una rienda relajada, pero entraban al Paso Fino al recogerlos…

Tenemos también una Trocha moderna, producto de la infusión de la sangre Lusitana en el caballo Don Danilo, que al cruzarse con yeguas “finas” estabilizó la Trocha y elevó la misma de un aire secundario a una nueva modalidad dentro del Caballo Criollo Colombiano… Podemos también observar que por razón del desarrollo de esta nueva modalidad, los ejemplares de Trocha Pura Colombiana y de Trocha & Galope tendrán en su ascendencia genética ejemplares de Paso Colombiano… pues son el resultado del cruce entre Don Danilo y sus hijos con yeguas de Paso Colombiano…

Finalmente, el uso descontrolado y desmedido de este cruce también introdujo algo de esta “nueva sangre” en algunas lí­neas de Caballos de Paso… lo que ha resultado en ejemplares que no sólo “descansan” en la Trocha, sino que tienen cierta predisposición a preferir la Trocha sobre el aire del Paso Fino…

Comments { 23 }